Fornet está ubicado en el Valle de Valgrisenche, entre el Gran Paradiso y el glaciar Rutor y es otro de esos pueblos fantasmas más fascinantes del Val d’Aosta. Durante la década de 1950 se decidió construir una presa que albergara 70 millones de m3 de agua, pasando de ser la fracción más poblada del valle a ser uno de los cinco que quedaron completamente sumergidos (además de Sevey, Beauregard, Suplun, Chappuis, Surier y Usellièrs). El embalse se le denominó Beauregard, como uno de los pueblos sumergidos, dando lugar así a uno de los lagos más grandes del Val d’Aosta. Tras varias pruebas, comprobaron que había problemas de estabilidad del terreno y para evitar otro desastre como el de Vajont, se redujo drásticamente la capacidad del embalse, limitando su capacidad a 2 millones de m3 y fue así como Fornet resurgió de las aguas, aunque ya era demasiado tarde ya que solo quedaban edificios de piedra devastados que todavía permanecen en pie y la iglesia con su campanario todavía son reconocibles. Hoy en día, la zona sirve de pasto y las vacas pastan libremente a pocos pasos de las ruinas.

La Cappella di Fornet era el lugar de culto más antiguo de Valgrisenche y que ya existía en el S. XII como parte del Ospizio del Piccolo San Bernardo, a mediados del S. XVII fue restaurada. Está dedicada a la Assunzione della Vergine e a San Giocondo aunque en 1683 también se dedicó a San Giacomo. En 1728 se reconstruyó por completo no muy lejos de la antigua, ya que se encontraba en pésimas condiciones (sus muros se usaron para construir la casa parroquial que fue fundada en 1759). La tradición cuenta que en el S. XIV, unos constructores se detuvieron de camino a Aosta para traer las reliquias de San Grato, recuperadas de Saboya, y que cada año los fieles de Arvier peregrinaban hasta allí. En 1758, los habitantes de Fornet establecieron una misa perpetua que se celebraría en la octava de Notre-Dame des Neiges «…para obtener de la Virgen su protección y la continuación de su intercesión. Entre 1862 y 1864, la fachada de la capilla fue decorada por el pintor de Ivrea Giuseppe Stornone mientras que su hijo Giovanni Stornone pintó en 1908 el gran retablo que representa a la Madonna coi Santi Grato e Giocondo, que está actualmente conservado en la Cappella di Châtelet. La capilla de Fornet fue destino de numerosas procesiones, incluyendo la del 1 de mayo y la del tercer día de las Rogativas, miércoles, que partían de la iglesia parroquial y llegaban a Usellières. El museo parroquial exhibe varias estatuas de Fornet y un relicario de plata del S. XVII con figuras de la Madonna e i santi Grato (también sus reliquias) e Giocondo en el frente. La nueva iglesia se construyó en 1959 sobre la orilla superior del embalse y su campanario hace sonar cuatro campanas procedentes de las capillas de Beauregard, Fornet, Surier y Usellièrs.

Recomendaciones de eventos: la Festa del Ricordo consiste en un acto religioso en la Cappella di Châtelet que está situada donde antaño fue la orillas aguas arriba del embalse. 

Recomendaciones para comer: podrás probar especialidades en Aosta en Black Chang – Thai Street Food, La Bottegaccia, Osteria La Vache Folle, Aldente Restaurant, Osteria dell’Oca, Sapori di Casa, Ristorante La Chaumiere, Paninoteca Alpanino, Hostaria del Calvino o en Osteria da Nando que está incluida en la Guia Michelín

Recomendaciones para dormir: en los alrededores podrás descansar en Hotel Meublè Meridiana o en Miramonti en Valtournenche.

Recomendaciones para visitar en los alrededores: podrás pasear por poblaciones como Valgrisenche, Courmayeur, Breuil-Cervinia, La Salle y conocer ciudades como Aosta.