Fénis es una población del Val d’Aosta que se encuentra ligeramente elevada, en concreto a 541 msnm, con laderas escarpadas cubiertas por un extenso castaño. Durante la Edad Media perteneció a la familia Challant. El Centro Histórico está caracterizado por calles empedradas y podrás descubrir talleres de artesanos. En las paredes de las casas destacan murales que están inspirados en la cultura alpina, que representan escenas de la vida campesina, carreras de caballos, santos y caballeros.
El Castello di Fénis es uno de los ejemplos de arquitectura medieval mejor conservada de Italia. Está compuesto por torreones, almenas, troneras y murallas que conforman el conjunto, que está enclavado en una colina baja, entre bucólicos prados alpinos. Fue construido en 1242. y alcanzó su máximo esplendor con la familia Challant. Fue concretamente Aimone di Challant quien lo enriqueció con una doble muralla y lo equipó con estructuras defensivas. Su hijo, Bonifacio I, emprendió nuevas obras de construcción a finales del S. XIV y principios del XV, transformando el castillo de una fortaleza fortificada en una prestigiosa residencia señorial, acorde con las necesidades de la vida cortesana. Creó el hermoso patio interior con su escalera semicircular y logia de madera, remodeló y decoró con frescos las salas de estado e instaló las chimeneas y los marcos de las ventanas. Por último, su hijo Bonifacio II continuó la obra, creando nuevas estancias y encargando algunas de las pinturas del patio. El castillo permaneció en manos de la familia Challant hasta 1716, cuando pasó a los Condes de Saluzzo, quienes, lamentablemente, lo descuidaron. El castillo cambió de manos varias veces y fue cayendo gradualmente en decadencia, perdiendo su magnificencia. En 1800, se había reducido a un granero, un almacén de cosechas y un refugio para animales. Afortunadamente, el arquitecto Alfredo d’Andrade se interesó por el castillo, lo restauró parcialmente y lo donó al Estado. A partir de 1936, el castillo fue renovado con el objetivo de recuperar su aspecto medieval, que aún podemos admirar hoy en día. En el Patio de Armas destaca una monumental escalinata que domina la escena, ascendiendo al balcón del primer piso: una solución arquitectónica sorprendente, elegante y efectiva. No te pierdas el fresco pintado por Giacomo Jacquerio, un maestro turístico itinerante y pintor de la corte de Amadeo VIII de Saboya, y que representan a San Giorgio con el dragón. Desde aquí podrás ver los balcones de madera de las plantas superiores que están adornados con un fresco que está formado por retratos de sabios y profetas, proverbios y frases escritas en francés antiguo… La escalera está coronada por el fresco que representa a San Giorgio matando al dragón, mientras que en la pared oriental verás la Anunciación y San Cristóforo, fechados en torno a 1425-1430. Una vez dentro del castillo podrás ver en su interior la Sala de Armas, el refectorio y la cocina con una gran chimenea (la más grande de Europa), la despensa, así como el despacho del castellano y la oficina del recaudador de impuestos. En la planta principal se encontraban los aposentos de los señores y las salas de recepción, así como la capilla, finamente decorada con un ciclo de frescos de temática religiosa que fueron pintados por Giacomo Jacquerio. Sobre la viga de entrada cuelga un Cristo crucificado de madera, atribuido al Taller del Maestro della Madonna di Oropa, uno de los artistas más influyentes de la Baja Edad Media alpina. Las habitaciones están bellamente amuebladas (aunque no son los muebles originales) con tapices de época y detalles arquitectónicos que narran la historia de la aristocracia local. El castillo solo es accesible mediante una visita guiada incluida en el precio de la entrada o mediante visitas guiadas privadas.
Muy cerca del castillo se encuentra el MAV, Museo dell’Artigianato Valdostano di tradizione, que está dedicado a la artesanía tradicional del Val d’Aosta y alberga unos 800 objetos, entre objetos cotidianos y esculturas.
«Tzanté de Bouva» es una vasta área ubicada muy cerca del castillo donde hay una zona de picnic en un bosque disperso de robles, cerezos, abedules y fresnos. Cuenta con una parque infantil y una zona deportiva. Desde aquí parte un carril bici llano, un circuito de más de 5 km. Desde este punto, se puede tomar la ruta que lleva al Santuario di Saint-Julien y al Mont Corquet.
La única iglesia de la población es la chiesa di San Maurizio construida en el S. XV.
Otras edificios civiles que ver en Fénis son Caseforti, antiguas residencias de la nobleza y la Maison Blanche, que se ubica al pie de la meseta, en la cabera del valle.
En general, el Valle de Clavalité es un valle rico en minerales y destaca en la región por ser el único con un pequeño yacimiento de sal gema. El paisaje es idílico, caracterizado por pequeños grupos de casas dispersas, con la pequeña Chiesa di Notre-Dame de la Neige y las últimas cabañas de la aldea Maison-Blanche al final de la meseta, en la parte alta del valle.
Recomendaciones para fotografiar: fuera de las murallas, hay prados con senderos naturales desde donde se pueden tomar hermosas fotografías del castillo.
Recomendaciones de eventos: el Castello in Fiera se trata de mercados, música y entretenimiento a los pies del castillo y en sus patios interiores. La Châtaigne d’or se trata de un festival de tres días dedicado a la fruta otoñal por excelencia, siendo uno de los más antiguos del Valle de Aosta.
Recomendaciones para comer: podrás probar los platos del Val d’Aosta en Le Bourg Trattoria, Le Foyer de Grand-Mère, Ethic Hotel Comtes de Challant o en Pizzeria La Bufala.
Recomendaciones para dormir: podrás alojarte en Residence du Chateau, Petite Maison Tillier, Le Foyer de Grand-Mère o en Lightroom.
Recomendaciones para aparcar: podrás dejar el coche en Parcheggio, Parcheggio gratuito campo sportivo, Parcheggio a pagamento Castello Fenis o en Parcheggio Tsanté de Bouva.
Recomendaciones para hacer con niños: MAV donde los niños podrán ser artesanos por un día
Recomendaciones para hacer senderismo: tienes una ruta ciclista panorámica de 5 km que comienza en Fénis. Además podrás acercarte hasta el Bivouac de Borroz o subir al Mont Saint-Julien.
Recomendaciones para visitar en los alrededores: podrás conocer lugares como el Castello d’Issogne o el Forte di Bard e incluso visitar ciudades como Aosta.