Bard es un pueblo medieval enclavado en las montañas del Val d’Aosta, concretamente en un desfiladero donde el río Dora Baltea alcanza su punto más angosto, siendo por ello uno de las poblaciones más evocadoras y mejor conservadas de toda la región.  Se cree que el topónimo «Bard» deriva del celta «bar», que significa fortaleza o lugar fortificado, y no de la palabra francesa «bar», que significa barbo, un pez de agua dulce que aparece en el escudo de armas municipal. Está incluido en la lista de los «Borghi piú belli d’Italia». El Centro Histórico es un magnífico ejemplo de planificación urbana medieval y un paseo por sus estrechas calles es como un viaje a una época de caballería pasada. Su calle principal, parcialmente cruzada por el antiguo canal Furiana que fue construido por los romanos, al igual que las antiguas murallas que aún son visibles en algunas bodegas. Aquí encontrarás elegantes edificios de los Ss. XV y XVI con arcos y escudos de armas en sus fachadas y ventanas geminadas, algunos de estos edificios han sido restaurados y se conservan en perfecto estado. Entre ellos destacan la Casa del Vescovo, la Casa Ciucca, la Casa della Meridiana, la Casa Challant, la Casa Valperga, la Casa Urbano, sin olvidarnos del Palazzo Nicole. En la plaza, hay un gran edificio que en la Edad Media albergaba un hospicio que ofrecía hospitalidad a peregrinos y viajeros.

La Casa del Vescovo fue construida en el S. XIV y se llama así porque según cuenta la leyenda, el obispo de Alba, Giuseppe Roero, fue exiliado a Bard tras las disputas con Víctor Amadeo II de Saboya, aunque no es demasiado fiable la información. La fachada se divide en tres niveles, caracterizados por una escalera de mampostería que conduce desde la calle a la planta principal y un balcón de madera. Cabe destacar una estrecha ventana ojival simple y la primera planta presenta una refinada ventana ojival doble del S. XIV con dos elegantes arcos trilobulados de piedra, sostenida por una pequeña columna con un capitel decorado con un par de cabezas.

La Casa Ciucca fue construida en el S. XVI y recibe este nombre «Casa Ubriaca» (Casa de los borrachos) por su aparente inestabilidad. Conserva valiosos elementos estructurales que datan de su origen como un arco de piedra en la planta baja, dos ventanas cruzadas con dinteles de piedra en el primer piso y un patio interior con un «viret», una escalera de caracol cuyos escalones se extienden alrededor de un eje central.

La Casa della Meridiana fue construida a finales del S: XV y debe su nombre a los grandes relojes de sol pintados en la parte más alta de las fachadas sur y este. El edificio consta de dos estructuras en forma de L de diferentes alturas. La abertura, coronada por una arquivolta de piedra, ahora parcialmente tapiada, daba acceso al agradable pórtico que separaba el edificio de la calle. Tiene ventanas con decoraciones en forma de cruz.

La Casa Challant fue construida a finales del S. XV y principios del S. XVI mandada construir por Giorgio di Challant para su sobrino Filiberto, llevando así el nombre de una de las tres familias más prominentes de la región. El edificio está ubicada en la plaza central del pueblo y tiene forma de herradura, además de un amplio patio. En la planta baja, las aberturas están rematadas por un arquitrabe aquillado, mientras que en la planta principal encontrarás grandes ventanales con bóveda de crucería. Una amplia franja de motivos vegetales dispuestos en espiral recorre tanto la parte superior como la parte inferior. En las paredes entre las ventanas del ático, una serie de retratos, de interpretación controvertida, están pintados en marcos redondos, mientras que sobre la puerta de entrada aparece el escudo familiar. En el interior, también, en las paredes de un vestíbulo, se conservan vestigios de una campaña decorativa, ahora reducida a unos pocos fragmentos; se reconocen una figura femenina drapeada y un hombre salvaje, con el cuerpo cubierto de pelo largo, blandiendo un bastón. Frente a la casa hay una hermosa fuente de piedra, grabada con la fecha del 27 de mayo de 1598, siendo así la más antigua del Valle de Aosta.

La Casa Valperga fue construida en el S. XVI y se cree que fue la residencia de Flaminio Valperga, gobernador de la guarnición de Bard en aquella época. Su fachada tiene un mural muy deteriorado que muestra los escudos de armas tanto de la familia Valperga como de la Casa de Saboya. Presenta una elegante ventana con parteluces flanqueada por dos ventanas de cruz, con una distintiva decoración de cordón. En el primer piso, las ventanas son de un tipo diferente por las reformas que ha sufrido el edificio a lo largo de los siglos.

La Casa Urbano se cree que fue construida entre los Ss. XIII y XV ya que en una restauración ha revelado un motivo de rombos blancos y rojo ladrillo, popular en aquella época. A la izquierda del arco de entrada, construido con sillares de piedra bordeados por una banda de yeso decorada con pequeñas flores, se encuentra un escudo de armas pintado de la Casa de Saboya, con una cruz blanca sobre fondo rojo. El interior conserva valiosos elementos arquitectónicos, como bóvedas de crucería y estuco. Cabe destacar la presencia de un molino, que consistía en una balsa de drenaje llena exclusivamente de agua de lluvia, la cual era impulsada hacia una rueda conectada a una sierra de carpintero.

El Palazzo Nicole fue construido en el S. XIV para la familia de Jordanis pero se transformó en el S. XVIII para residencia de los últimos condes de Bard. El cuerpo del edificio que da a la calle albergaba la Porta Courlét, una de las antiguas puertas del pueblo, conocida como Courlét, que fue demolida a principios del S. XIX por orden de Napoleón (de hecho, el yeso aún conserva las marcas de la batalla contra Napoleón, dejadas por los proyectiles disparados desde el castillo fortificado que defendía la puerta occidental). El edificio consta de tres plantas. Su interior cuenta con una escalera de piedra tallada con arcos de bóveda de crucería además de decoraciones de estuco y una capilla de estilo barroco. El artista de las pinturas, que representa temas religiosos simbólicos, dejó su firma y la fecha: Giovanni Antonio da Biella, 1758. Además de la escalera, decoró también las salas nobles de la planta superior y la capilla.

Son muchos más los edificios «anónimos» construidos entre los Ss. XIV y XVI que tienen decoraciones en sus fachadas. La mayor parte de ellos tienen sus ventanas con una pequeña cruz de madera y restos de pinturas murales como escudos de armas, algunos apenas legibles. También tienen pasajes abovedados que están coronados por un pequeño arco de piedra y que dan paso al patio interior; arquitrabes de madera o de piedra con o sin forma aquillada con un motivo decorativo de doble peldaño. Quizás otros tienen una galería de madera en la última planta.

La chiesa di Maria Assunta fue construida en el S. XII puesto que ya se habla de ella en una bula papal emitida por el Papa Alejandro III el 20 de marzo de 1176. La actual tiene el aspecto de la reforma realizada en el S. XIX y consagrada en 1868. Está situada en la plaza central, al lado del Comune. Su campanario es románico y está formado por una torre cuadrada con tres filas de ventanas (dos de una ojiva y la tercera, utilizada como campanario, con una ventana de doble ojiva). Está adornado con un reloj. Su interior consta de una planta rectangular de una sola nave.

El Forte di Bard, conocido también como el «Gibilterra delle Alpi», es un complejo fortificado que fue construido en el S. XIX por Carlos Alberto de Saboya-Carignano sobre las ruinas de un antiguo castillo que data del año 1000 pero incluso los romanos ya habían encontrado esa zona como un punto estratégico. Junto a él hay interesantes edificios históricos que datan de los Ss. XV y XVI. Fue asediado por las tropas de Napoleón en el S. XIX y ordenó su completa destrucción. Se puede acceder a él desde el centro de Bard mediante ascensores o siguiendo un espléndido sendero panorámico que lleva a la cima de la roca. El fuerte siempre ha sido un punto de entrada clave al Val d’Aosta. El fuerte lo conforman tres edificios principales que están conectados por escaleras y rampas: la más baja es la Ópera Ferdinando, seguida de la Ópera Vittorio y, finalmente, la Ópera Carlo Alberto, la más alta, con un total de 283 habitaciones. En la actualidad es un centro de actividad cultural y alberga importantes museos como el Museo delle Alpi, el Museo delle Frontiere e delle Fortificazioni y Le Alpi dei Ragazzi (un espacio educativo destinado para acercar a los niños a la montaña). Además de estas exposiciones permanentes, el fuerte acoge exposiciones de arte moderno y contemporáneo, muestras de fotografía y espectaculares representaciones teatrales  y musicales. También es posible visitar las prisiones, celdas del S. XIX. No te pierdas las vistas desde el perímetro del Forte di Bard que abarca el paisaje circundante y domina las calles del pueblo desde lo alto al que puedes llegar gracias a los ascensores panorámicos. Aquí encontrarás también la cafetería y la librería.

Se tiene constancia del Ponte sobre el río Dora Baltea a partir de 1272 ya que se menciona en los archivos estatales de Torino. Se vuelve a nombrar varias veces más en los Ss. XIV, XV y XVI haciendo referencia a alguna inundación. En 1763 parece que era inseguro y fue renovado en 1787 y otras reformas en la década de 1990. Conserva todavía el oratorio que hay sobre él que alberga tres estatuas de madera que representan a San Grato, Nostra Signora delle Grazie y Sant’Antonio Abate.

Recomendaciones para fotografiar: Vistas panorámicas desde el Forte di Bard.

Recomendaciones de eventos: la Festa dell’Assunta se celebra el 15 de agosto. Marché au Fort se celebra el segundo domingo de octubre y consiste en una muestra de productos gastronómicos y vinícolas típicos del Valle de Aosta. Los Presepi Artigianali  se celebran en Navidad. Recreaciones históricas como Soggiorno di Cavour de 1831 o la Capitolazione del Forte en el S. XIX.

Recomendaciones para comer: podrás probar los platos típicos de Aosta en Casa Ciuca o en La Polveriera. Si no te importa gastarte un poco más, tendrías también Ristorante AD Gallias.

Platos Recomendados: la especialidad de la región es la Fiuor di Cousse que son las flores de calabacín rellenas y horneadas, además puedes probar también Paste ad Melia o Paste di Meliga que son galletas de harina de maíz, el Boeuf de Noël que se toma después de la medianoche del Navidad y se trata de un excelente caldo bien caliente con un magnífico vino tinto como puede ser el vino dei rocchi di Bard. Otros platos son las Costolettte alla valdostana, la fonduta valdostana, los gnocchi alla bava, le tegole di Aosta, la trota alla valdostana.

Recomendaciones para dormir: podrás descansar en B&B Vecchio Torchio di Bard o en Belvedere di Simona Cotti Piccinellli. Además, en los alrededores dispones también de Ristoro Saint Roch en Hone; La Maison des Vignerons Chambres D’Hotes B&B en Donnas; Base Valley 11026, Mandoué o en Albergo Carla en Pont-Saint-Martin; La Cantina del Sole en Pontboset; Hotel&Restaurant Armanac de Toubïe en Arnard;

Recomendaciones para aparcar: podrás el coche en Parcheggio Multipiano Forte di Bard.

Recomendaciones para hacer con niños: puedes visitar los museos del Forte di Bard, en concreto el que muestra los Alpes que es dedicado a ellos.

Recomendaciones para hacer senderismo: la Via delle Gallie, la calzada romana que conectaba el Valle del Po con la Galia pasaba por aquí. La Via Francigena atraviesa el pueblo de Bard. El recorrido de Bard – Donnas de 3 horas de duración. El Trek’eau que se trata de una ruta de senderismo que conecta el Forte di Bard con el Parco Naturale de Mont Avic y la Val di Champorcher.

Recomendaciones para visitar en los alrededores: el Puente Romano de Pont-Saint-Martin, el Ecomuseo della Castagna di Albard, además de poblaciones como Donnas, Issogne, Echallod e incluso ciudades como Aosta o Biella.