Varese Ligure es un pueblo medieval estratégicamente enclavado entre los verdes valles y bosques de los Apeninos de La Spezia, en el cruce de varias carreteras transapenínicas, en el alto Valle del Vara. Su nombre proviene de «Vara» o «Varae», el nombre que los celtas daban a la zona pantanosa del fondo del valle ya que esa zona estaba atravesada por arroyos que luego se reunían en las colinas circundantes y, para distinguirla de la Varese Lombarda, se le añadió «ligure».  Sus fracciones son: Buto, Caranza, Cassego, Cavizzano, Codivara, Comuneglia, Costola, Montale, Porciorasco, Salino, San Pietro Vara, Scurtabò, Teviggio, Taglieto y Valletti. Varese ha promovido con éxito la producción agrícola y ganadera, lo que ha dado lugar a la creación del «Biodistrito Val di Vara». Además, está galardonado con la Bandiera Arancione del Touring Club Italiano desde 2006 y forma parte de los «Borghi più belli d’Italia». El Centro Histórico tiene una característica forma redonda y por ello por lo que Varese Ligure es conocido como el «Borgo Rotondo» o incluso «Borgotondo». Sus antiguas murallas han sido restauradas parcialmente. Tiene amplios pórticos con almacenes (hoy en día se conservan algunos talleres, además de un bar y un restaurante) mientras que las viviendas se ubican en las plantas superiores. Sus fachadas están pintadas con agradables y cálidos colores alternados, creando un efecto similar al de muchos pueblos de Cinque Terre. En el pórtico bajo, y las dos plazas que lo rodean, se celebran, como antaño, los mercados de productos locales de la costa y el interior del Valle del Po. El resto de los edificios son antiguas iglesias parroquiales, palacios nobiliarios, una torre cívica y el Castello Fieschi.

El Castello Fieschi fue construida en piedra entre 1435 y 1479 sobre un edificio más antiguo y es una estructura militar cuya imponente Torre Piccinino era ofensiva (1435) y la Torre Manfredo Landi, cilíndrica con una torreta de boca, es más pequeña. La vista inicial es distintiva, con las escaleras que conducen a los pisos superiores, el estrecho callejón coronado por varios dinteles de refuerzo y los dos pórticos laterales, bajos y con amplias bóvedas. Al final del callejón, se abre un pequeño claro, desde el que se puede contemplar la estructura elíptica del pueblo desde abajo. Posteriormente, fue convertido en prisión y ambos edificios fueron restaurados en la década de 1960 y mantenidos con esmero. En septiembre de 2016, el castillo fue donado al Comune de Varese Ligure por Angelo y Agnese Rossignotti, quienes lo habían heredado de sus padres, reconocidos industriales de la confitería. Actualmente son de propiedad privada, aunque se alquilan para albergar eventos, sede de exposiciones, conferencias y espectáculos. Durante la Navidad, alberga un maravilloso belén. Un cartel marca el lugar donde antiguamente se alzaba el Palazzo del Capitano, que sirvió como sede hasta el S. XVIII. Hoy es un patio abandonado que poco se parece a una residencia noble.

Además del castillo, Varese Ligure contaba con otras torres para la defensa de la población y la vigilancia de la carretera que conectaba con el Passo di Cento Croci asegurando el control de los movimientos militares y comerciales en todo el valle superior: la Torre Assego fue construida por la familia Fieschi para proteger la zona norte del pueblo mientras que la Torre Pennelli, fue construida por la familia Pennelli antes de ser exiliada por la anterior. También está La Torre Civica, convertida en el campanario de la chiesa di Santa Croce que ahora alberga eventos culturales. Podrás subir a ella para contemplar las vistas.

Las iglesias que ver en Varese Ligure son la chiesa di San Giovanni Battista, la chiesa di San Filippo Neri e Santa Teresa d’Avila y el oratorio dei Santi Antonio e Rocco.

La chiesa di San Giovanni Battista fue construida en el S. XVII sobre una anterior. Su estilo es barroco. Su interior, que consta de tres naves y tiene planta de cruz latina, alberga una estatua de madera de la Madonna della Visitazione atribuida a Anton Maria Maragliano que está situado sobre el coro y procede de la antigua chiesa di Santa Croce degli Agostiniani que se pasea en procesión por las calles del pueblo todos los años durante la festividad de su santo patrón. Tiene once altares y numerosas obras de arte entre las que destacan las dos pinturas encargadas a los maestros genoveses Giovanni Andrea De Ferrari y Gregorio De Ferrari. Además hay una Madonna con Bambino de alabastro que el conde Pietro Giulio Cristiani trajo de Inglaterra en 1551.

La chiesa di San Filippo Neri e Santa Teresa d’Avila fue construida en el S. XVII y forma parte del convento de las Monache Agostiniane que fue elevado a monasterio de clausura en 1652. Su estilo es barroco. Está situada en la plaza principal del pueblo, frente al castillo. Su interior, de planta central y capillas gemelas, alberga un fresco de la aparición de la  «Madonna a San Francesco Saverio» realizado por Gregorio de Ferrari, además de un maravilloso jardín. El altar mayor está adornado con columnas de mármol verde y una estatua de madera de la Madonna di Caravaggio del S. XVII en el centro. Tiene un fresco de «San Francesco Saverio». Las monjas cocinan un postre muy dulce llamado «Sciuette», pequeñas almendras garrapiñadas preparadas con paciencia.

El oratorio dei Santi Antonio e Rocco fue construido en el S. XVII y es una joya del barroco varese. Es sede de una de las Confraternità más antiguas del Valle di Vara que fundada en 1451. Su fachada es sencilla, de color amarillo canario con pilastras decorativas. En el portal hay una ventana semicircular. Su interior alberga valiosas pinturas paredes estucadas y hermosos crucifijos procesionales: los famosos «Cristo». La bóveda está decorada con frescos de Giuseppe Galeotti que representan a Sant’Antonio Abade en el desierto. El santo también está representado en un lienzo. No te olvides de admirar la estatua de madera del S. XVII con un lechó a los pies del santo. El mobiliario se completa con pinturas de los Doce Apóstoles, una Última Cena del S. XVII sobre el portal de entrada y refinados objetos procesionales, entre ellos báculos pastorales dorados y un magnífico estandarte de seda y damasco de finales del S. XVIII, donde se representan los santos patronos Antonio y Rocco con sus símbolos: el lechón y el perro.

El Palazzo Ferrari es una elegante residencia nobiliaria que está situada no muy lejos del castillo. Actualmente está dividida en residencias privadas. El edificio es famoso por haber celebrado la boda entre el marqués Domenico Pallavicini y Luigia Ferrari en su capilla privada el 25 de octubre de 1789. Este acontecimiento fue importante ya que unió a dos familias muy importantes en aquella época. Un puente conectaba el palacio con el cercano jardín privado que ahora está ocupado por el Monumento ai Caduti.

El Ponte di Grecino es un puente de piedra local de un solo arco construido en 1515 y conecta este barrio con el centro pasando por encima del arroyo Carovana. Este barrio servía de base a uno de los primeros asentamientos urbanos del municipio. El puente es una joya y uno de los símbolos de la población, además de uno de los más antiguos y mejor conservados del Valle de Vara. En el lado sur, el puente esconde un tesoro: un bajorrelieve de arenisca que representa el Nacimiento, la Muerte y la Resurrección de Cristo.

Pero no podemos olvidarnos del Mulino di Varese, que aún funciona y que es el lugar donde se producía la harina y el pan siglos atrás o del Monumento a Balilla, que conmemora a Giambattista Perasso, el héroe genovés que incitó a una revuelta contra los austriacos en 1745.

Curiosidades: fue el primero municipio italiano en obtener certificaciones medioambientales (ISO 14001 y EMAS) y en 2004 fue galardonado como Migliore Comunità Rurale por la Unión Europea. En lo referido a las historias de fantasmas, en el Palazzo Ferrari te espera el fantasma de la marquesa Luigia Pallavicini, una joven hermosa y atormentada noble. Las noches sin luna esperan su aparición en las habitaciones del palacio, con un velo ligero y fino como el de una novia, que ondea con su paso metafísico. Algunas versiones dicen que su presencia está relacionada con la caída de un caballo que cambió su vida para siempre: Ugo Foscolo le dedicó una oda, relatando la herida que deformó su rostro y el dolor de ese suceso pudo haber dejado su huella en el más allá. Según el rumor local, la marquesa se aparece especialmente en días de lluvia, cuando la luz parpadeante de las farolas proyecta sombras sobre los antiguos muros. Quienes dicen haberla visto juran que no emite ningún sonido, como si vagara eternamente en busca de paz o redención. Por último, cuando no llovía durante mucho tiempo, era costumbre bañar los pies de la estatua de la Madonna del Castello, del S. XVII, ubicada en un nicho con vistas a la plaza. Los habitante vareseños la llaman cariñosamente «il paese che respira pulito»

Recomendaciones para fotografiar: disfruta de las vistas desde la Torre del Castello Fieschi. Casas coloreadas y pórticos al atardecer

Recomendaciones de eventos: Cantamaggio es una recreación popular que llena las calles de canciones, disfraces y alegría, marcando el regreso del buen tiempo. La Festa di Nostra Signora della Visitazione, patrona de la población, se celebra el primer domingo de julio con procesiones y reuniones comunitarias. La Festa del Salame di Varese Ligure se celebra en julio. En la fracción de Scurtabo se celebra el 10 de agosto en honor a San Lorenzo entre luces, música y mucha convivencia. La Fiera di San Martino se celebra el 11 de noviembre entre puestos, sabores locales y reuniones, se renueva el vínculo entre la agricultura, la artesanía y la vida comunitaria. El Festival Valle Bio en septiembre que celebra la cultura orgánica con catas, talleres y encuentros dedicados al bienestar y la sostenibilidad.

Recomendaciones para comer: podrás probar los platos ligures en L’Osteria du Chicchinettu, Agriturismo L’Origano, Risveglio Naturale, Ristorante Amici, Passocento o en Agriturismo il Boschetto

Platos Recomendados: destacan los Croxetti, un producto del Baluarte Slow Food y se trata de discos de pasta fresca tallados por ambas caras con sellos especiales de madera decorados con motivos florales servidos con salsa de nueces o piñones (pueden estar hechos con diversos condimentos: albahaca y piñones; la delicada y fragante versión «in bianco» o «in giancu», hecha con piñones y mejorana; o el más sustancioso «tuccu», una salsa de carne cocinada a fuego lento). El Buccellato es otro postre típico. Además de los Testaroli con pesto, la Polenta con funghi, las Castagne bollite con latte. También están los Formaggi di capra bio, como el Stagionato de Vaise, que se trata de un queso de leche de vaca semicocido que reposa durante unos dos meses sobre tablas de alerce, absorbiendo un aroma resinoso y delicado, junto con la Caciotta di Brugnato se sigue elaborando artesanalmente en queserías locales: tierna, fragante y perfecta tanto fresca como ligeramente curada. Como vino destaca Passito de Cinque Terre.

Recomendaciones para dormir: podrás descansar en Albergo Amici. En los alrededores están también New Arcobaleno Ossegna en Maissana; Ca’ du Pinzer en Valletti; Albergo La Veranda en Tavarone; Agriturismo Ca’ del Monte en Chiama.

Recomendaciones para aparcar: no hay lugares específicos para dejar el coche.

Recomendaciones para hacer senderismo: recorrer el lago di Varese Ligure. Caminar dentro de los Bosques del Valle de Vara entre hayas y castaños en otoño. Los Sentieri Naturalistici del Passo di Cento Croci. El Passo del Biscia entre los Apeninos y la leyenda. El Anello di Varese Ligure – Passo Chiapparino – Casareggio – Transenasca de 22 km y duración de 6’5 – 7’5 horas con un desnivel de 738m. El Anello del Monte Gottero con 13’7 km y 4’5 – 5 horas con aprox 590m de desnivel, el Alta Via dei Monti Liguri. La Etapa 36: Colla Craiolo – Passo di Cento Croci. La Etapa 37: Passo di Cento Croci – Passo di Cappelletta. La Etapa 38: Passo di Cappelletta – Passo di Calzavitello. El Sentiero Partisano – tramo panorámico del Sentiero Italiano CAI de 5-6 km con un desnivel de 300m. 

Recomendaciones para visitar en los alrededores: podrás visitar lugares como el Museo Contadino de la fracción de Cassego con herramientas de época que reconstruyen la vida cotidiana y las labores agrícolas, siguiendo los ciclos completos de procesamiento de la leche, el vino, el trigo, el cáñamo y las castañas. También podrás conocer Porciorasco, un encantado pueblo abandonado en espera de ser reurbanizado y que cuenta con una casa solariega del S. XVII mientras que la chiesa di San Michele se terminó de construir en 1807. En el S. XVIII, era una comunidad próspera, repleta de talleres, rica en tierras de cultivo e incluso con una carpintería que fabricaba muebles para las iglesias del valle. Sin olvidarnos de las Foce dei Tre Confini, donde se unieron Liguria, Toscana y Emilia antes de la unificación de Italia. Otras poblaciones son Bardi, Compiano, Lavaggiorosso, Tellaro, Brugnato, Sesta Godano, Maissana o Levanto. E incluso podrás conocer ciudades como La Spezia, Pisa, Lucca, Massa-Carrara.