Una de las rutas indispensables cuando se piensa recorrer la Toscana es perderse por el Val d’Orcia. Un valle precioso que se encuentra situado al sur de la Toscana entre las provincias de Siena y Grosseto y que maravilla a quien lo descubre. Por todo ello, en 2004, fue seleccionado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
El Val d’Orcia lo conforman fundamentalmente 5 pueblos: Castiglione d’Orcia, Montalcino, Pienza, Radicofani y San Quirico d’Orcia; aunque también son interesantes de descubrir Bagni San Filippo, Bagno Vignoni, Contignano, Monticchielo, Rocca d’Orcia y Vivo d’Orcia.
CASTIGLIONI D’ORCIA. En mi ruta por la Toscana no me dio tiempo a incluirlo en mi recorrido pero no descarto volver una segunda vez con más intensidad y conocer mejor este valle. De esta localidad es el artista del S. XV Lorenzo di Pietro a quien la plaza principal, llamada Piazza Vecchietta, va dedicada. Si recorres Castiglione te encontrarás el palazzo comunale, la chiesa romanica de piedra de Santa Maria Maddalena y la chiesa dei santi Stefano y Degna, la más importante. También hay un museo, la Sala de Arte San Giovanni, ubicado en el antiguo Oratorio San Giovanni Battista con obras de Simene Martini, Lorenzo di Pietro (Il Vecchietta) y Giovanni di Paolo. No te olvides de la Rocca de Tentennano del S. XIII. También hay otra fortaleza, la Rocca Aldobrandesca.
MONTALCINO es de sobra conocido en el mundo enológico por su excelente Brunello. Pero esta localidad no es solo vino, es Val d’Orcia y es Toscana por lo que también es medieval y por ende, uno de los pueblos más bonitos de esta región. En un pequeño resumen diré que en tu visita no puede faltar la Fortezza di Montalcino, la piazza del Popolo con su palazzo dei Priori, la chiesa di Sant’Agostino, el Museo Cívico, el Duomo di San Salvatore y la chiesa della Madonna del Soccorso. A las afueras puedes acercarte a ver abadía románica de Sant’Antimo.
Fortezza, chiesa di Sant’Fortezza, chiesa di Sant’Agostino y piazza del Popolo
Si PIENZA fue construida como la «Ciudad ideal» del Renacimiento, puedes estar seguro de que no te va a decepcionar. Allí nació Eneas Silvio Piccolomini, el futuro Papa Pío II. Fue tal el amor que le tenía a su pueblo natal que lo remodificó completamente: para empezar le cambió el nombre que tenía, Corsignano, por el actual gracias a una Bula Papal. Y aunque no terminó de ver su obra culminada ya que murió joven, el diseñador y constructor al que encargó su sueño, Bernardo Rosselini, hizo un gran trabajo con el Duomo di Santa Maria Assunta, el palazzo Piccolomini, el Palazzo Comunale, el palazzo Borgia, y el Corso Rossellino, una calle que va desde Porta Murello o Porta al Prato hasta Porta Ciglio y los edificios palazzo Salomone Piccolomini, palazzo Ammannati, palazzo Jouffroy, palazzo Gonzaga Simonelli, el palazzo Cardenale Atrebatense y le Case Nuove, las casas nuevas que tuvo que construir para que viviesen los antiguos habitantes y cuyas casas tuvieron que ser derruidas para poder construir ese sueño. Otros edificios son la chiesa di San Francesco, el conservatorio de San Carlo y la Pieve di Corsignano donde fue bautizado el Papa.
Rincones de Pienza
RADICOFANI es otra de las localidades de la Val d’Orcia que me quedó por ver y que dejaré para una próxima vez. Esta localidad vio nacer a Ghino di Tacco, un personaje recordado como el Robin Hood de este valle y cuyo hogar no era nada más y nada menos que la Fortaleza (en la actualidad alberga el Museo del Torreón). Su estatua está situada en los jardines públicos. Aun con todo te dejo una lista con los edificios más importantes que te encontrarás allí: la chiesa di San Pietro del S. XIII, la chiesa di Sant’Agata, el palazzo Pretorio en cuya fachada hay escudos de armas esculpidos, el palazzo della Posta. Si está incluida en la Bandiera Arancione del Touring Club Italia por algo será. En los alrededores hay que destacar el Bosco Isabella un fascinante jardín definido como «romántico y exotérico» construido a finales del S. XIX en el que sobresale una pirámide de piedra.
SAN QUIRICO D’ORCIA lo usé como base para recorrer los alrededores y no pude quedar más satisfecha. Restaurantes increíbles y medianamente bien de precio aunque puedes tener problemas al mediodía ya que algunos solo abren para las cenas. En cuanto a edificios importantes destacan: la chiesa di San Francesco (a la que también se la llama Chiesa della Madonna), la Collegiata dei Santi Quirico e Giulitta y la chiesa de Santa Maria Assunta. No te puedes perder l’Horti Leonini y el Jardín de las Rosas. En los alrededores es imprescindible el Boschetto dei Cipressi, un conjunto de cipreses a los que se llega por un camino de piedras y donde es posible acercarse solo hasta 500 m pues se atraviesa una propiedad privada. La Cappella della Madonna di Vitaleta con más cipreses flanqueándola y que se encuentra a pie de la carretera que va de San Quirico a Pienza, la colina del Podere Belvedere y a 26 km la impresionante Abbazia di Monte Oliveto Maggiore.
Distintas vistas de San Quirico d’Orcia
Pero si no te quieres quedar solo en los más importantes te animo a descubrir el resto de los pueblos medievales que guarda la Toscana: Bagni di San Filippo, Bagno Vignoni, Campiglia d’Orcia, Contignano, Monte Oliveto Maggiore (hay una abadía o quizás es solo la abadía y se puede dar un salto desde Montalcino, esto lo tengo que mirar), Monticchielo, Rocca d’Orcia (plaza, castillo y restaurante con estrella Michelín) y Vivo d’Orcia.
BAGNI DI SAN FILIPPO son básicamente las termas gratuitas de aguas sulfurosas que están situadas cerca de la población y que cuenta con tan solo 91 habitantes. Ballena Bianca es el nombre que recibe la inmensa piedra calcárea donde se encuentran las termas.
BAGNO VIGNONI sobresale por su inmensa plaza cubierta por una piscina termal en la que no puedes bañarte. La población dispone de diversos restaurantes con vistas espectaculares y diferentes parkings de pago; dispone también de varias instalaciones y hoteles donde sí es posible tomar los baños.
Diferentes vistas de Bagno Vignoni
CAMPIGLIA D’ORCIA es un pequeño pueblo fracción de Castiglione d’Orcia y está situado a 800 msnm. En él podrás ver la chiesa di San Biagio consagrada en 1648 y reconstruida en 1795 y las ruinas del Castello di Campigliola o también llamada Rocca Visconti, que es la familia que dominó la zona en el S. XII. Hay una torre en la cima del monte desde la que puede verse toda la Val d’Orcia; aunque de las murallas que hubo en su día no queda nada, sí está la Porta Sud. Destaca la «Festa del Marrone» el último domingo de octubre.
CONTIGNANO es una pequeña fracción de Radicofani. Destaca la Torre del Cassero, una plaza con un pozo en medio y un palacio nobiliario además de la chiesa di Santa Maria Assunta y la Cappella di San Rocco. Existen dos puertas que dan acceso al castillo, una junta al Cassero y la otra a la que llaman Porticciola, en el muro norte. En Navidad hacen un Pesebre Vivente, en julio una fiesta medieval y en agosto destaca la Sagra del raviolo.
MONTICCHIELLO es un pequeño pueblo de origen medieval perteneciente a Pienza. Destaca la muralla, de la que se conservan todavía siete torres y la porta Sant’Agata. La Torre del Cassero es lo que queda de lo que fue el castillo construido en el S. XIII, época de máximo esplendor y que duró hasta el S. XVI. Dignas de admirar son también la pieve dei Santi Leonardo e Cristoforo de la segunda mitad del S. XIII con estilo románico-gótico y la pieve di Santa Maria dello Spino, reconstruida por la familia Saracini en 1570. El Teatro Povero es un espectáculo digno de ver fundado en 1967 que se organiza cada verano por los habitantes del pueblo, que son autores, actores, directores… No olvides acercarte a la carretera de los cipreses, de 1 km de longitud, con forma de serpiente que encontrarás en dirección a Montepulciano.
ROCCA D’ORCIA es un pequeño pueblo medieval a tan solo 1 km de Castiglione d’Orcia a quien pertenece y cuyos orígenes fueron etruscos. De gran importancia están los restos de la Rocca Tentennano construida entre los S. XI y XII por la familia Aldobrandeschi que fue un centro de control de la Via Francigena, una ruta que conectaba Canterbury con Roma. Sube a la parte más alta de la torre para contemplar las impresionantes vistas de la Val d’Orcia. En el mismo pueblo destaca la piazza della Cisterna y la chiesa di San Simeone. Y, como en todo pueblo medieval, piérdete por sus calles por las que parece no haber pasado el tiempo.
En el pueblo de VIVO D’ORCIA, gracias a sus maravillosas cascadas se pudieron construir molinos, herrería y lugares dedicados para la madera y el aprovechamiento del agua tan pura que descendía por la colina; hoy están abandonados. Incluso una central hidroeléctrica en el año 1920. Siena también aprovechó este agua y entre finales del S. XIX y principios del S. XX construyó un acueducto para llevarla hasta la ciudad. Destacan el Eremo Camaldolese del Vivo fundado alrededor del año 1000, la chiesa di San Marcello del S. XII que presenta influencias de arte románico y lombardo. Hay también un Oratorio dedicado a San Bartolomeo. El palazzo Cervini fue regalado al Cardenal Marcello Cervino por el Papa.
Para terminar y a modo de resumen, te diré que esta zona de cipreses mires por donde mires, además de la vista también podrás deleitarte el estógamo con el queso Pecorino de Pienza acompañado de un buen Brunello de Montalcino y unos sabrosos Picci con cualquier tipo de salsa.
Y ahora solo te deseo que disfrutes de la Val d’Orcia, de la Toscana y, en general, de toda Italia, porque es única.
Lucca es una de las ciudades imprescindibles que se puede ver en un día cuando haces una ruta por la Toscana. ¿Qué mejor que conocer a la que llaman «la ciudad de las 100 torres y las 100 iglesias»? Pero es más que eso. Alcanzó su esplendor en época medieval gracias a la industria textil y además era una de las paradas más importantes de la Vía Francigena que unía Canterbury y Roma. Lucca tiene muchísimos restos de época romana aunque realmente sus verdaderos orígenes fueron etruscos.
Si has llegado hasta aquí sin saber nada de ella, te preguntarás… ¿Y qué tiene Lucca que la hace tan bonita y tan especial? Para empezar su plaza principal, es una auténtico anfiteatro romano. Y es que en 1830 se levantó esta plaza sobre sus ruinas que databan del S. II d.C. Por lo tanto, nuestra Piazza dell’Anfiteatro es ovalada. Aquí se celebraba el mercado y en la actualidad destaca por sus casas amarillas con portales de medio punto y tres o cuatro pisos de altura; de las cuatro puertas a las que se accede a esta plaza, solo una era la entrada original romana.
Piazza dell’Anfiteatro
Uno de los puntos más importantes de Lucca son sus murallas, unas de las mejores conservadas del mundo ya que no fueron usadas como defensa de la ciudad. Fueron construidas entre mediados del S. XVI y principios del XVII pero sus orígenes eran romanos. Aunque no fue hasta 1818, con la duquesa María Luisa de Borbón, que se convirtieron en lo que son ahora, un oasis verde donde poder pasear a pie o en bicicleta con unas maravillosas vistas de la ciudad a lo largo de sus 4’5 km de largo, 30 m de ancho y casi 12 m de altura. Como para no disfrutar de un paseo así. Todavía conserva sus puertas como las de San Donato de 1590, Santa Anna, San Pietro de 1565, Porta Elisa de 1811, San Jacopo, Santa María de 1592, Porta dei Borghi y, por último, San Gervasio. Estas murallas son tan maravillosas que incluso hay una cafetería, el Antico Caffè sulle Mura, abierto en 1840.
Murallas y vistas desde allí
Y tras haber hablado de la Piazza dell’Anfiteatro y de las murallas, lo más importante para ver en Lucca es el Duomo di San Martino, de estilo románico toscano del S. XI aunque terminaron de construirla en el S. XV. No podrás dejar de admirar su fachada y verás que es de un diseño asimétrico ya que el arco derecho es más pequeño que los otros dos. Sus columnas están repletas de esculturas y sus capiteles tienen figuras de animales y humanos. En la fachada también hay una estatua de San Martino. En su interior destaca el Volto Santo de Lucca, un enorme crucifijo de madera tallado de 3×3 y una de las reliquias más sagradas de Lucca, la preciosa tumba de Ilaria del Carretto, una noble italiana que murió en 1405 y cuyo esposo, Paolo Guinigi, la mandó construir en su honor. También destacan obras de Tintoretto y Ghirlandaio. Cerca del campanile, hay una inscripción circular en piedra, el laberinto. Es el símbolo que se hacía a lo largo de la Vía Francigena y significaba el camino tortuoso que todo cristiano debe emprender para salvar su alma. El campanario tiene 60 m de altura y es del S. XII. Alberga 7 campanas, la más antigua es del S. XIII y para subir a ella es necesario salvar sus 217 escalones. El precio de la entrada tanto para la catedral como para el campanario son de 3€ cada uno.
Duomo di San Martino
El Museo de la Catedral fue fundado en 1992. Se encuentra en un complejo de edificios que incluyen una casa torre del S. XIII y el oratorio de San Giuseppe del S. XVI y consta de ocho salas con importantes obras de arte. Además de esculturas, pinturas, orfebrería y tejidos preciosos, cabe destacar el díptico de marfil Areobindo, cónsul en Constatinopla en 506, el relicario de esmalte de Limoges del S. XIII, el cofre de cuero modelado y pintado del S. XIV, el Apóstol de Jacopo della Quercia y la «Croce dei Pisani», obra maestra de la orfebrería del S. XV. También está la Corona del Santo Volto. La entrada cuesta 4€.
Existe un ticket combinado para tener acceso a la catedral, el campanario, el museo, la chiesa dei Santi Giovanni y Reparata, el Battistero y el área arqueológica por 10€.
La basilica Minore di San Frediano es una de las iglesias más antiguas. Es románica del S. XII sobre otra anterior del S. V. Destaca por el campanario, de planta cuadrada, y por el mosaico dorado de la fachada que es del S. XIII, de estilo bizantino y que representa la Ascensión de Cristo. En su interior alberga una Fonte Battesimale del S. XII que es la más importante del románico. El 13 de septiembre sale una procesión en su honor.
Basilica Minore di San Frediano
La piazza di San Michele. En ella se realizaba el antiguo foro romano; destacan los edificios de la chiesa di San Michele y el palazzo Pretori.
La chiesa di San Michele in Foro es de estilo románico pisano del S. XI y está construida sobre una anterior del S. VIII. Tiene una fachada de mármol, de estilo toscano, con arcos ciegos sobre columnas, con detalles y figuras. Tiene cuatro galerías en la parte superior coronadas con una estatua de arcángel Miguel de 4 m de altura. En su interior hay una cruz hecha en el S. XIII y la Virgen y el Niño de terracota del altar mayor. El campanario es de base rectangular y se añadió en el S. XII. La entrada es gratuita.
El palazzo Pretori tiene la planta baja a modo de Loggia, muy habitual en los palacios renacentistas.
La piazza Napoleone es la más grande de Lucca y fue construida en 1806. En ella se situa el palazzo Ducale. Se usa actualmente para albergar eventos y conciertos al aire libre. En concreto, las Noches Mágicas del Festival de Verano que se celebran en julio.
El palazzo Ducale fue la residencia de Elisa, la hermana de Napoleón. Durante más de 800 años fue el centro del poder político y administrativo de la ciudad. En el centro se encuentra la escultura a tamaño real de María Luisa de Borbón, duquesa de Lucca durante los nueve años anteriores a su muerte. Es Sede de la provincia de Lucca y un ejemplo de villa barroca toscana. Alberga cuadros (algunos de ellos de Tintoretto y Ghirlandaio) y telares.
Torre Guinigi es una de las torres a las que es imprescindible subir por sus 230 escalones. Tiene una altura de 44 m y está coronada por un jardín con encinas centenarias. Sus propietarios originales eran unos poderosos banqueros que la construyeron en el año 1390. Se sitúa en el centro de la ciudad amurallada por lo que es más fácil ver toda la ciudad desde arriba. El palazzo Guinigi alberga el Museo Nazionale di Lucca. La entrada cuesta 3€ (o 5€ con un billete combinado con la Torre dell’Ore y el Jardín Botánico).
Torre Guinigi
Torre delle Ore tiene 207 para poder ascender hasta sus 50 m de altura. Es la más alta de las 130 torres que hubo en la ciudad. Está situada en la Via Fillungo, en la esquina de via dell’Arancio. Dicha torre es un edificio del S. XIII que está coronado por un enorme reloj y puedes ver el mecanismo de cuerda manual que lo hace funcionar. El reloj fue instalado en el año 1754. La entrada cuesta 5€.
Torre delle Ore
El Jardín Botánico de Lucca es un hermoso jardín para disfrutar de unas horas refrescantes en medio del verde, con el «Skyline» de las torres en el fondo. Fue construido en 1820 por la duquesa María Luisa de Lucca y contiene plantas exóticas, secuoyas, cedros y magnolias.
La Casa-Museo de Puccini y su estatua, que está delante del edificio. Puccini, nacido en 1858, está considerado como uno de los compositores de ópera más grandiosos y también se le reconoce como el sucesor de Giuseppe Verdi, por lo que su casa fue transformada en un museo donde se pueden apreciar muchos de sus objetos personales y muebles, entre ellos un piano Steinway con el que compuso algunas de sus obras fundamentales. La entrada cuesta 9€.
Estatua de Puccini delante de la Casa Museo dedicada a él
El palazzo Mansi es de estilo barroco. Este palacio conserva gran parte del mobiliario original y trabajados tapices belgas. Alberga la Pinacoteca Nacional con importantes obras de las escuelas italianas y extranjeras. En resumen, una galería de arte con impresionantes pinturas de las colecciones de los Medici y el Gran Ducado. Destacan el Salón de la Música y el Salón de los Espejos.
El palazzo Pfanner lleva este nombre en honor a su actual propietario (desde mediados del S. XIX) aunque fue construido en 1660 por la familia Moricani. Si paseas por las murallas de Lucca enseguida atraerá tu atención por la increíble belleza de su jardín pues está lleno de bellísimos cedros, limoneros y diversas flores en medio de estatuas y fuentes que hacen de este rincón un oasis para descansar. La entrada cuesta 6€ si quieres visitar todo el conjunto y 4’5€ si ves solo el jardín.
Vistas del palazzo Pfanner
Distintas vistas del Jardín del palazzo Pfanner
Otras villas que puedes descubrir en Lucca son: Villa Orsetti que es el actual ayuntamiento, Villa Massoni, el Real Collegio y la Villa Bottini. Y si tienes más tiempo no olvides pasarte por las que están en las afueras como: Villa di Camigliano, Villa Torrigiani, Villa Garzoni, Villa Grabau, Villa Olivia y, sobre todo, la maravillosa Villa Reale di Marlia que está situado a 10 km del centro y cuyo jardín tiene el típico estilo italiano.
No olvides darte una vuelta por el Museo Nazionale dei fumetti (MUF) que hace un recorrido por el mundo de los dibujos animados. En Lucca se realiza anualmente la «Fiera Internazionale del comic». La entrada cuesta 4€.
Otras iglesias que puedes visitar son la chiesa dei Santi Giovanni e Reparata que ya existía en el S. VI y cuyo artesonado es maravilloso y la chiesa di San Francesco, como ejemplo de templo desacralizado y que en la actualidad se usa como espacio para eventos y conciertos.
En Lucca, como en otras muchas ciudades y pueblos de la Toscana que vivieron con intensidad la época medieval, recopilares los instrumentos originales de tortura desde el S. XVI hasta el S. XVIII exponiéndolos en el Museo de la Tortura.
Y para terminar pero no menos importante, si no te dan miedo las alturas ni tienes vértigo, ¿por qué no te montas en globo y sobrevuelas la ciudad?
Recomendaciones para fotografiar: Lucca es una ciudad verdaderamente preciosa con rincones aptos para los más exigentes fotógrafos. Piérdete en los detalles del jardín del palazzo Pfanner, sitúate en el centro de la piazza dell’Anfiteatro y da una vuelta sobre ti mismo admirando la plaza y, si no te pierdas ninguno de los miradores que las torres te ofrecen.
Recomendaciones de Eventos: Si coincides en las fechas no te pierdas las Noches Mágicas del Festival de Verano que se celebran en julio y la Fiera Internazionale del comics a finales de octubre y principios de noviembre. Es la primera en Europa en importancia y segunda en el mundo por detrás de la que se celebra en Tokyo.
Recomendaciones para comer: uno de los lugares donde comer con unas vistas privilegiadas es hacerlo en la misma piazza dell’Anfiteatro. Los precios son bastante asequibles y la comida deliciosa.
Recomendaciones para dormir: no me quedé a dormir en Lucca sino en un pueblo pequeño que está como una hora y poco más de la ciudad. El apartamento era para repetir una y otra vez justo encima de una pizzería, propiedad también de los dueños del alojamiento con lo que en las cenas no hubo problemas. Si quieres echar un vistazo, míralo aquí.
Recomendaciones para aparcar: aparqué en el Parcheggio Mazzini, todo un acierto. Sobre todo porque era cubierto.
Recomendaciones para visitar en los alrededores: acércate a Pisa o descubre las otras provincias como Pistoia o Prato que apenas se conocen. O los pueblos de Bagni di Lucca y sus termas, Borgo a Mozzano y su puente del Diablo, o visita las costas de Camaiore, Viareggio o Forte dei Marmi. Nada te defraudará, te lo aseguro.
Si hay una cosa que tienes que saber seguro, es que Pisa no es solo su famosísima torre inclinada. Pisa va más allá de la Piazza dei Miracoli, Pisa tiene una belleza escondida que tienes que descubrir poco a poco, alejándote de la saturación de la plaza principal que tiene que hacerse la misma foto desde distintos ángulos.
Está claro que la parte más famosa e importante de Pisa es la Piazza dei Miracoli. En ella se encuentran la Torre inclinada de Pisa, il Duomo di Santa Maria Assunta, el Battistero y el Camposanto. La misma plaza fue proclamada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1987. Hay también un monumento dedicado a la Lupa Capitolina que encontró y amamantó a Rómulo y Remo, los futuros fundadores de Roma. Junto a la torre hay una fuente que pasa totalmente desapercibida para los turistas.
Distintas vistas de la Piazza dei Miracoli
La Torre inclinada de Pisa, o Torre Pendente, empezó a construirse en el año 1173 y, tras casi 200 años de problemas con el suelo, pues era arenoso y se inclinaba hacia uno de los lados, lograron terminarla. Tiene ocho pisos, 55 m de altura y 298 escalones para subir arriba del todo. En 1990 comenzaron a restaurarla ya que si continuaba inclinándose colapsaría, es decir, se caería del todo. En junio de 2011 volvió a abrir al público. Desde entonces, solo pueden subir grupos de 30 personas y en horario determinado. La entrada de la Torre cuesta 20€.
Torre PendenteTorre Pendente
El Duomo di Santa Maria Assunta es de estilo románico pisano. Se comenzó a construir en el S. XI, concretamente en el año 1063, y fue consagrada en el 1118. El interior, de influencias artísticas bizantinas e incluso islámicas, está revestido de mármol blanco y negro; hay dos hileras de columnas de corintio que se trajeron de la isola d’Elba; el techo es de madera. Tiene mosaicos, decoraciones y su gran joya es el Púlpito de Giovanni Pisano. En la fachada destaca el mosaico del Pórtico y los cuatro niveles con galerías abiertas con filas de columnas.
Battistero. Este baptisterio es el más grande de Italia. Tiene de diametro 36 m y 55 m de altura, muy similar a la torre de Pisa. Se empezó a construir en 1153 y duró doscientos años. Su base es románica y la parte superior gótica. Su interior destaca una Fonte Battesimale del S. XIII y un púlpito del S. XIII. Desde el piso superior tiene excelentes vistas panorámicas del Duomo y de la Torre de Pisa.
Battistero
Camposanto Monumental. Se empezó a construir en el año 1278 y terminó aproximadamente en el 1464. Los cruzados trajeron hasta aquí la Tierra Santa tomada en el Monte Gólgota, a las afueras de Jerusalén. Tiene un claustro gótico para albergar 84 sarcófagos de la época romana y están enterradas en él las figuras más ilustres de Pisa. En el interior hay 42 arcos ciegos. En sus muros podrás descubrir magníficos frescos. Hay obras de arte desde los períodos etrusco a los romanos y llegando incluso a los medievales. Durante la Segunda Guerra Mundial, una bomba acabó con los frescos que se estaban construyendo en aquel momento.
Museo dell’Opera del Duomo se encuentra en Piazza Duomo en un palacio histórico que fue Sala Capitular de la Primaziale que data del S. XIII y que fue abierto en 1986. Alberga tesoros y obras removidas del Duomo y del Battistero. Es el taller donde Miguel Ángel esculpió su David. Obras importantes: La Piedad Bandini de Miguel Ángel, La Puerta del Paraíso de Lorenzo Ghiberti y María Magdalena de Donatello.
En la parte noroeste de la plaza se puede ver una copia de la Loba Capitolina sobre una columna, el símbolo de Roma.
La Porta Nuova es una de las entradas que dan acceso a la Piazza dei Miracoli. Fue construida en el año 1562.
Porta Nuova
Camminamento delle Mura di Pisa. Para disfrutar de unas vistas diferentes de Pisa, puedes acceder a la muralla desde los puntos de entrada/salida, que son: Torre Santa Maria en la Piazza dei Miracoli, la Torre Piezometrica, Piazza delle Gondole y Torre di legno en la Piazza Federico del Rosso.
La Piazza dei Cavalieri es otra de las plazas imprescindibles de Pisa que no te puedes perder por la cantidad de edificios importantes que la rodean. Es de época del Renacimiento y fue el cuartel general de l’Ordine dei Cavalieri di Santo Stefano. En la plaza están el Palazzo della Carovana (actualmente alberga la Scuola Normale Superiore di Pisa), el palazzo dell’Orologio, el palazzo del Consiglio dei Dodici y la chiesa di Santo Stefano dei Cavalieri del S. XVI. En el centro se encuentra la estatua del gran duque Cosimo I de Medici, fundador de la Orden de los Caballeros de San Esteban.
El palazzo della Carovana fue el cuarte general de la Orden de los Caballeros de San Esteban. Es del S. XVI, de la remodelación del palazzo degli Anziani, un palacio medieval. Y desde 1846 alberga la Scuola Normale Superiore di Pisa.
Palazzo della Carovana
El palazzo dell’Orologio es un antiguo palacio medieval donde residía el Capitano del Popolo. En el S. XIV pertenecía a la familia Gualandi. Los frescos que pueden apreciarse son de principios del S. XVII. El reloj y su campanario son de 1696.
Palazzo dell’Orologio
Palazzo del Consiglio dei Dodici. Aunque ha tenido varios nombres, no es hasta el S. XV cuando pasa a manos de la Orden de los Caballeros de San Esteban que toma este nombre.
Palazzo del Consiglio dei Dodici
Chiesa di Santo Stefano dei Cavalieri. Esta iglesia empezó a construirse en 1565 por orden de Cosimo I de Medici tras ser demolida la antigua dedicada también a San Esteban y que era de finales del S. XI. El campanario se añadió por después. La fachada está realizada con mármol de Carrara.
Chiesa di Santo Stefano dei Cavalieri
Estatua del Gran Duque Cosimo I de Medici. Fue Cosimo I quien quiso destinar la plaza a la sede de la Orden de Caballeros de San Esteban cuya aprobación papal sucedió en 1562.
Estatua de Cossimo I de Medici
Lungolarno. Otra de las visitas que no te puedes perder es pasear por la ribera del Arno y admirar sus edificios y las casas de colores que se asoman al río. Si partes desde el Ponte di Mezzo, sigues por el Ponte Soferino y terminas en el Ponte de la Ciudadela, te encontrarás con: el palazzo Agostini (o dell’Ussero) el Museo Nazionale di Palazzo Reale di Pisa, los Arsenali Medicei de Pisa, la chiesa di San Vito e Ranieri, el Museo delle Navi Antiche di Pisa, la torre Ghibellina, la torre Guelfa, la Cittadella e Arsenale Repubblicano. Ahora cruzamos para regresar por la otra ribera y encontrándonos con: la Porta a Mare (o Porta della Degazia), el Bastione Stampace, la chiesa parrocchiale di San Paolo a Ripa d’Arno, la Cappella di Sant’Agata, la chiesa di Sant’Antonio in Qualconia, la chiesa di San Benedetto, la increíble chiesa de Santa Maria della Spina, el palazzo Blu y el palazzo Gambacorti.
Lungolarno
El palazzo Agostini (o dell’Ussero). Fue construido entre los Ss. XIV y XV fusionando así varios edificios medievales. En los bajos está el Caffè dell’Ussero, fundado en 1775. Fue la Sede del Primer Congreso de Científicos italianos en 1839 y alberga la Academia Nacional del Ussero. En la parte de atrás está el cine Lumière, unos de los más antiguos y que fue abierto en 1905.
Palazzo Agostini
Museo Nazionale di Palazzo Reale. Es un edificio construido entre 1583 y 1587, Sede de la Superintendencia. En él se pueden admirar obras de arte provenientes de nobles familias de la época, como los Médici. La entrada cuesta 5€.
Museo Nazionale di Palazzo Reale
Museo delle Navi Antiche. Son antiguos barcos de Pisa que fueron destruidos y escondidos bajo el agua debido a las inundaciones. La entrada cuesta 5€.
El Fortilizio della Cittadella es una antigua fortaleza del S. XIII que en 1944 fue bombardeada y su torre más importante, la torre Ghelfa, fue completamente destruida, aunque fue reconstruida en el año 1956 tal y como era originariamente.
Cittadella
La Torre Ghibelllina se conserva en buen estado a pesar de haber tenido varias reconstrucciones.
Torre Ghelfa es una torre de ladrillo rojo que data de los tiempos de la República Marítima.
La chiesa di San Paolo a Ripa d’Arno es una antigua catedral de Pisa que data del año 952 con una bonita fachada.
Chiesa di San Paolo a Ripa d’Chiesa di San Paolo a Ripa d’Arno
La chiesa de Santa Maria della Spina es de estilo gótico pisano. Fue construida en 1230 aunque tuvo que ser desmantelada y reconstruida de nuevo unos metros más adelante. Ocurrió en 1875 y la causa era la inestabilidad del terreno. En su interior destaca la Virgen de la Rosa. La iglesia recibió este nombre en 1333 al serle entregada la reliquia de una espina de la Corona de Cristo que ahora se exhibe en la chiesa di Santa Chiara. Su fachada es de mármol y su pared se une a la muralla en la orilla del río.
Chiesa di Santa Maria della Spina
El palazzo Blu, un edificio que salta a la vista por su color azul, cuenta con varias exposiciones permanentes y temporales. También tiene una sección dedicada a la historia medieval y la arqueología.
Palazzo Blu
El palazzo Gambacorti es un edificio de estilo gótico de finales del S. XIV y la Sede del ayuntamiento de Pisa. Tiene torre del reloj y logia.
Otras plazas para no perderte en Pisa son: la piazza delle Vettovaglie donde hay un mercado de fruta, la piazza Garibaldi que es un punto de encuentro y es la que más ambiente tiene de la ciudad con una estatua de Garibaldi y la piazza Martiri della Libertà, una plaza tranquila con césped y bancos para descansar que es poco turística.
Piazza Vettovaglie y Piazza Garibaldi
Otras calles importantes de Pisa son: el corso Italia, una calle comercial muy animada que lleva desde la piazza dei Cavalieri hasta la piazza Vittorio Emmanuele, el Borgo Stretto, un callejón con el encanto especial del medieval en el centro histórico, con edificios rústicos del S. XIV y XV donde destacan la pastelería Salza y la librería Ghibellia. Además cuenta con la chiesa di San Michele al Borgo y la Casa Natal de Galileo Galilei. Sus pórticos están llenos de bares y restaurantes más baratos que en las zonas turísticas.
Otros edificios para no perderte en Pisa si tienes más tiempo son: la chiesa di San Matteo que alberga el Museo Nazionale, uno de los museo de arte medieval más importantes de Europa. El edificio es un convento románico con cuadros medievales de los autores más importantes de Pisa y de toda la Toscana del periodo que comprende los Ss XII y XVII. Además hay obras de cerámica y hallazgos arqueológicos, pinturas y esculturas de la época medieval. El coste de la entrada es de 5€
Otras iglesias menos conocidas de Pisa por si tienes más curiosidad son: la chiesa di Santa Caterina d’Alessandria, una pequeña y sencilla iglesia con una bonita vidriera y decoración interior; la chiesa di San Paolo all’Orto, la chiesa di Santa Cecilia, la chiesa di San Pietro in Vinculis que destaca por su cripta subterránea funeraria con sus columnas talladas; la chiesa di San Michele in Borgo del S. X; chiesa del Santo Sepolcro de forma octogona; basilica di San Piero a Grado, una iglesia románica con bonitos mosaicos en su interior. Chiesa di Sant’Antonio Abate, detrás se encuentra el mural de Keith Haring titulado «Tuttomondo» realizado en 1989, 30 figuras colocadas en una especie de tetris que representan la paz y la armonía del mundo.
Otros lugares de interés son: Jardín y Museo Botánico, construido en 1543 y trasladado a su posición actual en 1591. La entrada son 4€; el Giardino Scotto con un agradable jardín; Museo delle Sinopie, un museo con dibujos realizado en papel o pergamino desde la Edad Media y que se encuentra en el antiguo Hospital de la Misericordia; Sinagoga y cementerio judío, es un edificio del S. XIV reconvertido en lugar de culto en 1595. El cementerio se ubica a las afueras de las murallas, cerca de Piazza dei Miracoli y fue utilizado desde 1674. La entrada de la Sinagoga cuesta 4€ y el del cementerio 3€. Baños di Nerone, un edificio romano del S. I d.C. que formaba parte de un conjunto termal. Fontana dei Putti o la fuente de los cupidos, inaugurada en el año 1765.
Recomendaciones para fotografiar: no te pierdas la foto que todo el mundo quiere hacerse con la torre inclinada pero usa tu imaginación y conviértela en la mejor. Y tampoco te olvides de dar un paseo por Lungolarno, para un segundo en medio del Puente del Mezzo y disfruta de las vistas. Luego pasea por toda la ciudad sin perderte un detalle. Pisa no es solo la Piazza dei Miracoli…
Recomendaciones para comer: Prueba un helado en La Botega del Gelato de la cual se dice que hace los mejores helados de Pisa o incluso en la Gelateria De Coltelli. Para comer yo estuve en Pizzería Da Cassio, a medio camino entre la piazza dei Miracoli e la piazza dei Cavaglieri. Muy buena.
Recomendaciones para dormir: no dormí en Pisa, sino a una más o menos de allí. Un apartamento en Palaia que se llamaba La Terrazza. Espacioso y los dueños formidables.
Recomendaciones para eventos: 16 junio Luminara di San Ranieri. Los lungarni están iluminados por numerosas llamas que mejoran los contornos de todos los edificios creando un juego sugerente de luces y colores.
Recomendaciones para aparcar: yo aparqué en el Parcheggio Pubblico a Pagamento, a escasos 500 m de la piazza dei Miracoli, de pago pero a muy buen precio.
Recomendaciones para visitar en los alrededores: como ciudad grande no te pierdas Lucca. De las pequeñas acércate a Viareggio, Camaiore, Forte dei Marmi en pleno Mar de Liguria.
San Gimignano es uno de los pueblos más bonitos de la Toscana y es uno de los que no te puedes perder en tu ruta por esta maravillosa región.
Presentar San Gimignano es fácil y te conquista al primer vistazo. Es un pueblo de aire medieval con la peculiaridad de ofrecer un Skyline de 13 torres imposible de olvidar. ¡¡Y llegó a tener hasta 72!! Por algo es conocido como la Manhattan medieval. Y no es para menos. Su belleza es tal que en 1990 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Vista de las torres medievales
Este pueblo de orígenes etruscos, tuvo su máximo esplendor en la Edad Media, concretamente en el S. XII, al ser un importante lugar de paso de la Via Francigena, una ruta que unía Canterbury con Roma. Pero la llegada de la Peste Negra tuvo sus consecuencias en la localidad perdiendo su influencia y su poder.
Distintas vistas de las diferentes torres medievales
Son dos las plazas importantes de San Gimignano: Piazza del Duomo y Piazza della Cisterna; aunque a estas dos se pueden añadir estas otras: Piazza dell’Erbe y Piazza Pecori.
Piazza del Duomo. En la plaza del Duomo nos encontramos, obviamente, la catedral de Santa Maria Assunta, la oficina de Turismo, el Palazzo Comunale (llamado también del Popolo) con la Torre Grossa y la Pinacoteca, el Palazzo Vecchio del Podestà (y su torre Rognosa).
PIazza del Duomo
Duomo di Santa Maria Assunta. La catedral fue construida en el año 1056 y consagrada en 1148. Destaca su fachada románica de mármol travertino con un rosetón central. En su interior hay frescos del S. XIV. Si solo quieres visitar su interior, la entrada cuesta 4€ pero por 6€ puedes entrar también en el Museo de Arte Sacro. Algo que no debe faltar en la visita es contemplar la Capilla de Santa Fina. Esta santa es la más venerada de San Gimignano; la leyenda cuenta que cuando la santa murió, en la tabla donde había estado postrada los últimos años, florecieron violetas amarillas. Cada año, en marzo, «las violetas de Santa Fina», recordando aquel momento, florecen entre las piedras de las torres de San Gimignano.
Duomo di Santa Maria Assunta
Oficina de Turismo. San Gimignano Pass. Por 13 € tienes la oportunidad de entrar en todos los museos, torres y palacios donde está permitida la entrada: Museos Cívicos del Palazzo Comunale, la Pinacoteca y la Torre Grossa; chiesa di San Lorenzo in Ponte; Duomo di Santa Maria Assunta y Museo de Arte Sacro; Museo Arqueológico, Pinacoteca y galería de arte moderno y contemporáneo. Además puedes aprovecharlo durante dos días. Para más información consulta aquí la disponibilidad.
Palazzo Comunale o Palazzo del Popolo. Fue construido a finales del S. XIII. En la primera planta se encuentra la Sala Dante como recuerdo de su visita en 1299. En el segundo piso está la Camera del Podestà. La Pinacoteca contiene varios frescos de los Ss. XIII y XV. También se puede subir a la Torre Grossa de 54 m, construida en 1311 con unas fantásticas vistas del casco antiguo y del entorno. En 1255 salió una ley que prohibía a las familias que construyesen torre más altas que esta. Así que muchas debieron rebajarse para así cumplir dicha ley.
Palazzo del Popolo
Palazzo Vecchio del Podestà. El palacio se ve en la distancia gracias a su torre llamada Torre Rognosa de 51 m de altura.
Torre Rognosa
Piazza della Cisterna. Si hay algo que la distingue entre las demás, y de ahí deriva su nombre, es de su pozo octogonal, de finales del S. XIII. Es un aljibe encargado de abastecer de agua a la población sobre todo en épocas de asedio.
Durante el S. XIII la plaza se usó como mercado y escenario para fiestas y torneos. Los edificios que la rodean son: Palazzo Razzi (que es la Sede de un banco), Casa Silvestrini (era antiguo hospital para peregrinos de la via Francigena), Palazzo Tortoli (un edificio del S. XIII), Palazzo dei Cortesi y la Torre Pellari además de torres medievales como las gemelas Torri degli Ardinghelli (que se construyó a finales del S. XIII), la Torre Becci, Torre Cugnanesi y la Torre del Diavolo (la leyenda dice que, al llegar el dueño de la vivienda y verla, le pareció que era más alta de lo que tenía que ser y por ese motivo se dijo que solo podía haberlo hecho el mismo Satanás). A la plaza se entra a través del Arco dei Becci, antigua puerta de acceso a la ciudad por el primer círculo de murallas defensivas dicho arco forma parte de la muralla del S. X.
Piazza della CisternaAljibe de la Piazza della Cisterna
Piazza delle Erbe. Era el lugar donde se hacía el mercado de productos frescos y que todavía se sigue manteniendo. Allí se encuentra las torres gemelas que formaban parte del Palazzo de los Ghibelllini Salvucci.
Piazza dell’Erbe e Torri Gemelli
Un pueblo de la Edad Media no podía resistir sin una muralla medieval. La primera se levantó en el año 988 y fue reconstruida en el S. XIII. Tenía cinco puertas: Porta di San Giovanni (1262) que tiene un pequeño campanario con la Madonna dei Lumi, Porta di San Matteo, Porta Quercecchio, Porta San Jacopo y Porta delle Fonti.
Porta San Giovanni
Rocca di Montestaffoli. Solo quedan los restos de lo que fue antiguamente la fortaleza construida en el S. XIV. Si subes a la única torre que se mantiene en pie, tendrás unas magníficas vistas del centro histórico. Construida para defender San Gimignano de los ataques de Siena tras pertenecer a Florencia. El tercer fin de semana de junio, se celebra aquí mismo la Giostra dei Bastoni.
Chiesa di Sant’Agostino. Es la segunda iglesia más grande de San Gimignano. Se construyó en 1280 y fue terminada en 1298. Consta de arquitectura románica y gótica con ventanas de arco trilobulado y un claustro agustino que data del S. XV. Sencilla por fuera pero su interior esconde una joya: un ciclo de frescos de diecisiete paneles de La vida de San Agustín pintados por Benozzo Gozzoli que están situados en el altar mayor. La entrada es gratuita.
Chiesa románica de San Lorenzo in Ponte. Fue construida en el S. XIII. Tiene frescos del S. XV y desde principios del S. XIV, un pequeño pórtico los protege.
Chiesa di San Bartolo. Es una iglesia románica del S. XIII.
Portada románica de la que fue la chiesa di San Francesco, edificio de inicios del S. XIII.
Portada della Chiesa di San Francesco
El Polo Museale Santa Chiara agrupa tres museos más. El Museo Arqueológico, con restos etruscos, romanos y medievales. La Spezieria di Santa Fina con recipientes de farmacia de los Ss. XV al XVIII del antiguo hospital. La Galería de Arte Moderno y Contemporáneo Raffaele de Grada, con obras del S. XX (mira por la ventana y descubrirás unas vistas increíbles al casco histórico). Entran también dentro de la San Gimignano Pass.
Otros museos a visitar si todavía tienes tiempo son: el Museo del Vino e della Vernaccia y el Museo San Gimignano 1300, una reconstrucción hecha en cerámica de San Gimignano tal como era en los Ss. XIII y XIV. Museo de la Tortura, que tiene dos locales: uno en Porta San Giovanni y el otro cerca de la Piazza della Cisterna.
Otra de las cosas que no te puedes perder es acercarte a las Fonti Medievali. Eran cisternas de principios del S. XIII que recogían el agua de las lluvias. Se sitúan fuera de las murallas y hay una fuerte pendiente para bajar hasta ellas.
Recomendaciones para fotografiar: cualquier calle, cualquier rincón, son dignos de una parada para admirar cada metro cuadrado de San Gimignano. No logré encontrar el lugar exacto desde donde se ve en la lejanía el Skyline típico con las torres medievales intentando tocar el cielo. Me quedó pendiente para una segunda vez en el que pueda paladear cada segundo que esté allí.
Recomendaciones para comer: Gelateria Dondoli. Se dice que sus helados son lo mejor que han probado en sus vidas, yo no llegué a probarlo. Y, en cuanto a beber, prueba el vino Vernaccia que se hace en el mismo San Gimignano. No me quedé allí a comer por lo que no puedo recomendar ningún restaurante en particular. La próxima vez prometo hablar más sobre este tema.
Recomendaciones para dormir: San Gimignano fue una parada de paso para ir desde nuestro alojamiento en San Quirico d’Orcia hasta el siguiente destino, La Terraza que estaba en un pueblo pequeño llamado Palaia, a una hora de Pisa y a otra hora de Lucca.
Recomendaciones de eventos: El tercer fin de semana de junio, se celebra en la Rocca di Montestaffoli la Giostra dei Bastoni.
Recomendaciones para aparcar: Todo San Gimignano es ZTL, o sea, Zona de Tráfico Limitado, por lo que solo pueden entrar en el casco histórico los residentes. Con la masificación turística que existe en la localidad, sobre todo en temporada alta, hay que tener muy en cuenta con llegar lo antes posible para no encontrar una excesiva cantidad de coches intentando aparcar. Existen varios parking para tal fin fuera de la muralla.
Recomendaciones para visitar en los alrededores: Florencia, Siena, Monteriggioni, Volterra.
La historia de Pienza se inicia con el nacimiento de Enea Silvio Piccolomini en el pueblo de Corsignano. Con el tiempo, este hombre se convirtió en el Papa Pío II; el cual tenía un sueño: darle a su pueblo el lugar que se merecía en el mundo y convertirlo en la «ciudad ideal» del Renacimiento. Para ello, usando una bula papal le cambió su nombre original por el de Pienza; además tuvo que pedir ayuda a Bernardo Rossellino para que diseñase y construyese la nueva ciudad. Así nació Pienza. Rossellino hizo tan buen trabajo que en el año 1996, Pienza se convirtió en Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Pero eso no es todo, ya que en el año 2004 se añadió también todo el increíble Val d’Orcia en la lista de los Paisajes Culturales Mundiales de la Unesco.
Si de algo he hablarte en primer lugar, es de la plaza más importante de Pienza: Piazza Pío II. Su forma es trapezoidal, el suelo está formado por ladrillos dispuestos en forma de espiga y tiene un pozo central (de 1462) también llamado Fontana del Palazzo Piccolomini. Está rodeada por el Duomo di Santa Maria Assunta, el palazzo Piccolomini, el palazzo comunale y el palazzo Borgia. Aquí se celebra el primer domingo de septiembre, el famoso Palio de Caccia del que te hablaré al final de la página.
Duomo di Santa Maria Assunta. La catedral es de estilo renacentista, la fachada se divide en dos áreas: abajo tres puertas y arriba tres arcos sobre columnas. En él se guardan polípticos de la escuela gótica de Siena. Está construida sobre los restos de la iglesia románica de Santa María que aún están visibles en la cripta también hay una pila bautismal que fue realizada por Rossellino. En la parte izquierda se levanta la torre del campanario que es octogonal. Desde la cripta se puede acceder al «laberinto de la catedral», un sistema de galerías de drenaje excavadas bajo el ábside para frenar sus problemas de hundimiento.
Duomo di Santa Maria AssuntaDuomo di Santa Maria Assunta
Palazzo Comunale o también llamado Pubblico. Posee una gran loggia en la planta baja. Está formado por un pórtico de tres arcos que descansan sobre columnas jónicas. En la parte superior destacan cuatro ventanas geminadas. Tiene una torre del reloj, más baja que la de la catedral, que finaliza con almenas. En este encontrarás la Oficina de Turismo.
Palazzo Comunale
El palazzo Piccolomini fue la residencia del Papa Pío II y su familia. Posee un patio porticado y un jardín colgante renacentista con vistas al Val d’Orcia. El interior alberga un museo con una sala de armas, el dormitorio del Papa, la biblioteca y las medallas de Pío II y Pío III. Está lleno de muebles antiguos, algunos de los Ss. XV y XVI, pero no conserva la decoración original de la época. Podrás verlo por 7 €.
Palazzo Piccolomini
El palazzo Borgia se sitúa frente al palazzo Piccolomini y fue donado por el Papa Pío II al cardenal Rodrigo Borgia, que sería el futuro Papa Alejandro VI. Es sede del Museo Diocesano. Exhibe obras textiles locales así como objetos religiosos.
Corso Rossellino es la calle principal de Pienza y está dedicada a la persona que diseñó y construyó el sueño de la «Ciudad Ideal». Se encuentra entre la Porta Murello (o Porta al Prato) y la Porta Ciglio. En esta calle hay otros palacios importantes que se hicieron en la época que se construyó la ciudad, como: palazzo Salomone Piccolomini, palazzo Ammannati, palazzo Jouffroy, palazzo Gonzaga Simonelli (tiene un jardín colgante que da a la Val d’Orcia), palazzo Cardenale Atrebatense. Además está llena de tiendas de artesanía, negocios y locales donde probar los productos típicos.
Porta Murello o Porta al PratoCorso Rossellino
Pero claro, no todo fue bueno… Al querer modificar todo el pueblo de Corsignano para adecuarlo a la nueva Pienza, había casas que ya estaban allí donde se querían construir los nuevos palacios y edificios del renacimiento. Así que Corsignano tuvo su parte buena y su parte mala… Se demolieron las casas allí edificadas y se hicieron 12 casas nuevas (Case Nuove), todas iguales: de piedra y con una puerta de acceso elevada por unos escalones, en una calle paralela a todos los grandes palacios de Corso Rossellino. Ahora es una calle preciosa llena de plantas y flores que cuelgan de las paredes.
Otros edificios que merece la pena ser nombrados y vistos son: la chiesa di San Francesco, de estilo gótico de finales del S. XIII en cuyo interior hay restos de frescos del S. XIV; el conservatorio de San Carlo, que es una antigua fortaleza medieval que fue convertida en instituto religioso y hoy es el museo arqueológico; y la pieve di Corsignano, la iglesia románica donde fue bautizado Enea Silvio Piccolomini y que está dedicada a los santos Vito y Modesto, de aproximadamente el S. XI y cuyo campanario es cilíndrico.
Y después de esto, piérdete por sus calles y descubre rincones increíbles que la hacen ser uno de los pueblos más bonitos de la Toscana ¿quizás el más bonito? Observa detenidamente el nombre de sus calles para no perderte estas dos en especial.
Dos calles de lo más románticas
Un dato curioso: ¿Sabéis que en la Toscana se rodaron decenas de películas? Gladiator, el paciente inglés, el sueño de una noche de verano, bajo el sol de la Toscana, Romeo y Julieta del año 1968, o la mini serie de los Medici Masters of Florence incluso dentro del mismo palazzo Piccolomini una italiana llamada l’arcidiavolo.
Recomendaciones para fotografiar: como he dicho más arriba, piérdete en sus calles y saborea la Pienza más auténtica. Disfrutarás de vistas como estas…
Rincones de Pienza
Rincones de Pienza
Recomendaciones de eventos: desde 1960, durante el primer domingo de septiembre se lleva a cabo el Palio del caccio al fuso en la plaza principal. Es una competición para ver quién acerca rodando un queso a un punto concéntrico que hace a la vez de diana. Es acompañado de degustación del queso Pecorino y actividades del folclore toscano.
Recomendaciones para comer: sin lugar a duda Bistrot Fidelio que está justo antes de cruzar Porta al Prato y descubrir Pienza. Vistas preciosas y comida buenísima como en toda la Toscana.
Recomendaciones para dormir: no me alojé en Pienza, pero a 10’2 km se encuentra San Quirico d’Orcia que es una base perfecta para descansar y descubrir durante varios días el Val d’Orcia.
Recomendaciones para aparcar: llegué a Pienza a la hora de comer tras recorrer Bagno Vignoni y Montepulciano con lo cual tuve problemas para encontrar un hueco. Tras varias vueltas, lo dejé a las afueras en un parking de piedras. Lo bueno es que era gratis… Todos estos pueblos tan llenos de turistas es mejor llegar cuanto antes, mejor aunque a veces es difícil si te pasa como a mí que quiero ver todo en poco tiempo…
Recomendaciones para visitar en los alrededores: monasterio de Sant’Anna in Camprena, que se eligió como escenografía de la película «El Paciente Inglés»; la capilla de la Virgen de Vitaleta, muy cerca ya de San Quirico, está enmarcada por dos hileras de cipreses; el Castello di Cosona del S. XV que posee una torre de forma cuadrada y un pozo cisterna construido en el 1659 para la recolección del agua; el Castello di Spedaletto, un complejo fortificado situado a unos minutos de Pienza y que pertenecía al Hospital de Santa María della Scala en Siena; el palazzo Massaini que fue construido en el S. XVI y está ubicado en una colina a las afueras de la ciudad, construido sobre un edificio de origen medieval de los Cacciaconti; Bagno Vignoni y su plaza que fue una antigua terma; Monticchiello.
Si hay un pueblo medieval pequeño y con mucho encanto, ese es Bagno Vignoni. Se encuentra a escasos 6 km de San Quirico, en pleno Val d’Orcia. Lo tiene todo: paseo por sus calles, termas en sus cercanías y belleza se mire por donde se mire.
Diferentes perspectivas de la Piazza delle Sorgenti
Es pequeño y en poco tiempo se recorre. Pero… Y aquí está su mayor atractivo… ¿en qué pueblo has visto que su plaza principal sea una bañera termal? El interior del cercano Monte Amiata calienta las aguas que surgen en la misma fuente y mantienen su temperatura diaria a 50º. Se trata de una piscina de 49 m de largo y 29 m de ancho de origen romano y que en la época medieval comenzó a hacerse famosa gracias a la Via Francigena que pasa por aquí. Sus aguas son canalizadas y llevadas a los centros termales próximos. Pero tengo que darte una mala noticia… Y es que en esta plaza está prohibido bañarse. La buena es que también disponen en las cercanías de unas termas gratuitas dirigidas por el ayuntamiento: el Parco dei Mulini; aunque si quieres disfrutar de sus terapias termales (baños de barro y diferentes tipos de masajes) sí tendrás que pagarlas.
En la misma plaza se encuentra, casi pasando desapercibida, la chiesa di San Giovanne Battista.
Chiesa di San Giovanne Battista
Recomendaciones para fotografiar: aparte de que la plaza en sí misma ya es una belleza, existen maravillosos rincones que descubres cuando callejeas por el pequeño borgo.
Rincones muy fotografiables a lo largo de todo el pueblo
Recomendaciones para comer: rodeando la misma plaza existen varias cafeterías y restaurantes donde picar o comer algo. Por ejemplo en La Terraza Restaurante.
Recomendaciones para dormir: como alojamientos existen varios al que puedes acompañar con opciones de spa. Si no te interesa quedarte aquí, te invito a pasarte por San Quirico.
Recomendaciones para aparcar: existen amplios parkings de monedas a la entrada del pueblo. Si estás solo de visita, en un par de horas te ha dado tiempo de recorrerlo e incluso de tomar algo en alguna de sus terrazas pudiendo contemplar la belleza de la terma romana y sus reflejos.
Recomendaciones para visitar en los alrededores: esta vez no puedo recomendar uno, dos o tres pueblos cercanos pues, estando en el Val d’Orcia, y si se dispone del tiempo necesario, el mismo valle vale la pena recorrerlo de principio a fin.