TRIORA, IL PAESE DELLE STREGHE

Triora es un encantador pueblo medieval, con estrechos y laberínticos callejones, pequeñas plazas, arcos de piedra y portales con la imagen de brujas. Está protegido por un antiguo castillo y torres defensivas. Está ubicado en el Valle de Argentina, a 776msnm. La palabra Triora proviene del latín Tria-Ora, que significa tres bocas, que indica los tres principales productos locales (trigo, vid y castañas). Es llamado el «paese delle streghe» e incluso la Salem italiana por los sucesos ocurrido a finales del S. XVI, cuando varias mujeres fueron acusadas de brujería. Está considerado como uno de los «Borghi più bellli d’Italia» e incluso galardonado con la prestigiosa Bandiera Arancione del Touring Club Italiano desde 2007. El Centro Histórico está caracterizado por los «caruggi», además de otras calles que conservan una atmósfera surrealista, con representaciones de brujas y gatos negros en puertas, balcones y postales, además de edificios históricos, una iglesia y varios lugares de interés. Hay restos de dos de las cinco fortalezas y algunas de las siete puertas. El quartiere di Sambughea es un antiguo barrio medieval serpenteante entre casas, pórticos y calles cubiertas; su inicio marca la línea divisoria entre la parte alta y la baja de la ciudad, un barrio que luce oscuro, deshabitado y en completa ruina. No es de extrañar que la historia del barrio esté llena de historias y leyendas. Sus callejones se caracterizan por sus numerosos portales tapiados. En su centro está la cisterna central, concretamente en la Via Camurata, antiguamente llamada «via antiche fortezze». Sobre la fuente se encuentra un altorrelieve de piedra negra, obra de un artista local, que representa dos delfines y un escudo.

El castello o, más bien, los restos de la antigua fortaleza, sigue siendo un lugar sumamente evocador para visitar. Fue construido entre los Ss. XII y XIII íntegramente en roca, en lo que entonces era el punto más alto del pueblo, una posición estratégica hasta que fue abandonado gradualmente con la llegada de las armas de fuego. En la actualidad solo quedan partes de las murallas y una torre. A él se unen los restos del Forte di San Dalmazzo. Fue conocido como «Castrum Vetus Trioriae».

La Cabotina, a la que se le llamaba también la Casa delle Streghe, es una especie de antigua casa de piedra del S. XVI en la montaña, similar a una cueva que está ubicada en la ruta circular entre Molini di Triora y Triora. Una especie de barranco contiene un maniquí de una bruja preparando atentamente una poción mágica en un recipiente, con una escoba a su lado. Las brujas no eran ni feas, ni malvadas, eran mujeres normales que eran capaces de compartir poderes curativos, además de ser expertas en hierbas y medicina. Desde aquí podrás admirar el encantador panorama que se abre sobre el vasto Valle de Argentina.

Dos eran las plazas más importantes que ver en Triora: la piazza del Mercato que está rodeada de antiguas casas de piedra de varios pisos y la piazza beato Tommaso Regio, que está considerada como la plaza principal y que estaba presidida por el palazzo Stella (sede del Mes, Museo Etnografico y de Stregoneria) y de la collegiata di Nostra Signora Assunta.

Las iglesias que ver en Triora son la collegiata di Nostra Signora Assunta, el oratorio di San Giovanni Battista, la chiesa di San Dalmazzo, la chiesa di San Bernardino, las ruinas di Santa Caterina d’Alessandria y el santuario della Madonna di Laghet.

La collegiata di Nostra Signora Assunta fue reconstruida en el S. XVI sobre una anterior y es el testimonio del antiguo esplendor del pueblo. Su fachada es neoclásica. Presenta un portal gótico con bloques de piedra negra alternados con mármol blanco. Su interior consta de tres naves y está adornado con numerosas obras de arte, incluyendo una pintura de 1397 que representa el «Battessimo di Cristo» del sienés Taddeo di Bartolo, además de otras pinturas de principios del S. XV. Detrás del ábside de la colegiata se encuentra una gruta dedicada a Nostra Signora di Lourdes creada en 1914. Alberga un cruz negra de madera de Anton Maria Maragliano y dos estatuas que se llevan en procesión al Monte delle Forche el segundo domingo de Pascua: un Cristo del S. XIV, una tabla dejada por San Bernardino de Siena en 1418 y el grupo escultórico de la Madonna della Misericordia realizado en 1841. El retablo, por su parte, alberga una copia de la Assunzione di Maria de Guido Reni, realizada por el pintor local Lorenzo Gastaldi en 1680. Para terminar, también pilas de agua bendita y reliquias de San Giovanni da Triora e San Tusco.

El oratorio di San Giovanni Battista fue construido en 1677. Su interior alberga un precioso altar que contiene una pintura de la Natività di San Giovanni Battista del pintor local Lorenzo Gastaldi, así como numerosas otras pinturas de gran interés y una estatua de Anton Maria Maragliano encargada en 1725 por la Confraternità di Maragliano. Tiene también una valiosa pinacoteca con pinturas de Gastaldi y Cambiaso.

La chiesa di San Dalmazzo fue construida por monjes benedictinos durante su labor de evangelización en el Valle de Argentina, convirtiéndose así en un lugar de culto católico en Triora. Se encuentra a poca distancia de La Cabotina. Solo se puede visitar el exterior.

La chiesa di San Bernardino fue construida a mediados del S. XV. Está enclavada en la vegetación de una colina a las afueras del pueblo. Destaca en su fachada el pórtico renacentista y el gigantesco castaño de indias (está clasificado como árbol monumental). Su interior alberga importantes frescos que datan del S. XV y de principios del S. XVI que representan la procesión de los vicios que acompaña la compleja escenografía del Juicio Final, con el infierno y la bóveda celestial y son atribuidos a pintores de la talla de Giovanni Canavesio da Pinerolo o Giovanni Baleison da Demonte. Otras escenas son de la Vida de Cristo y su Crucifixión, el Limbo y San Cristóbal. Solo se puede visitar el exterior.

La chiesa di Santa Caterina d’Alessandria fue construida en 1390 por la familia Capponi. Destaca su hermoso portal del S. XIV en escritura uncial. Actualmente está en ruinas.

El santuario della Madonna di Laghet fue encargado por Luigi y Giulia Moraldo, erigido a los pies del lugar de descanso de su único hijo, quien falleció al caer en las rocas de Mauta con tan solo 19 años. Fue restaurado en la década de 2000 por voluntarios quienes instalaron azulejos de cerámica creados por la artista local Diana Fontana: uno centra con la efigie de la Virgen y dos laterales que representan a San Juan.

El MES – Museo Etnografico e della Stregoneria es un museo de historia local único. Está ubicado en el palazzo Stella y fue inaugurado en 2016. Son varias las secciones que podrás descubrir en su interior. Fue concebido como una exposición temporal por el historiador local Padre Francesco Ferraironi y transformado en un museo permanente. Tiene 15 salas distribuidas en tres plantas.  El sótano albergó antiguamente la prisión de la ciudad y en la actualidad lo ocupa la sección dedicada a la brujería donde podrás ver documentos históricos auténticos, instrumentos de tortura y reconstrucciones de escenas de la vida cotidiana de mujeres acusadas de brujerías en el S. XVI. Una sección educativa está dedicada a la educación, donde los visitantes pueden aprender más sobre la historia y el estilo de vida del pueblo de Triora. También podrás admirar fieles reconstrucciones del trabajo agrícola y los objetos utilizados en diversas actividades: la vida en el campo, el ciclo del trigo y otras profesiones, el ciclo de la castaña, el ciclo de la leche, la cocina (con chimenea y secadero) y la bodega (donde descubrirás barriles, cubas y frascos) y el vino. Otra sección del museo está dedicada a la etnografía.

Triora también disponía de un Forno que está ubicado en la actualidad en el callejón Vicolo Forno. Allí encontrarás un maniquí que representa cómo se horneaba el pan antiguamente. En su día hubo cuatro panaderías públicas: la de Davide en barrio de Sambughea, una cerca de la Grotta di Lourdes, una tercera en la actual Via Roma y una última en Via Dietro la Colla. En la Edad Media, el horno era un punto de encuentro para las amas de casa locales que acudían allí a hornear sus panes; a cambio, el panadero recibía uno de los panes horneados. La leña para calentar los hornos la conseguía el affogavue, que recibía cuatro sueldos como compensación, o un pan cada dos semanas.

La Fontana Soprana da acceso a algunos de los lugares clave de Triora: la Cabotina, la chiesa di San Dalmazio, el Castello y el Poggio della Croce. Está revestida con encantadoras losas de piedra, extrae agua del canal que desciende desde lo alto del pueblo, procedente de la región de Curgala, donde se encuentra el manantial, y de Porta Sottana. La puerta está caracterizada por un arco de medio punto y es la mejor conservada ya que todavía se pueden ver las bisagras, así como algunos restos de la muralla y sus saeteras.

Existen tres rutas guiadas que no te puedes perder: una ruta roja que habla de arte ofreciendo un recorrido artístico que comienza en el MES, el Museo Etnologico e della Stregoneria y que termina en la Collegiata di Nostra Signora Assunta. En el podrás visitar lugres emblemáticos como las antiguas murallas de la ciudad, el Horno Antiguo, la Cisterna Central, la Fontana Sottana y el Palazzo Borelli, además de la Grotta di Lourdes; la ruta azul te hará descubrir las curiosidades de Triora para disfrutar de las leyendas y el folclore dando comienzo en el castello di Triora y finaliza en el MES, el Museo Etnografico e della Stregoneria; y por el camino descubrirás las ruinas de la chiesa di Santa Caterina, el belvedere de Poggio della Croce, la Fontana Soprana, La Cabotina y el Forte di San Dalmazzo; por último, la ruta amarilla está diseñada para los más pequeños, ofreciendo un recorrido más corto y familiar que evita los puntos más inquietantes para los más pequeños.

Curiosidades: las leyendas hablan de los acontecimientos a finales del S. XVI, concretamente entre 1587 y 1589. Se dice que Triora fue escenario de uno de los juicios de brujas más famosos de Italia, en el que varias mujeres fueron acusadas de brujería; es por ello que tras el juicio, la población se ganó el apodo de «Salem d’Italia». Se cree que no fueron condenadas a  muerte en la hoguera sino que cumplieron condena en otros lugares e incluso algunas, llegaron a ser liberadas. Es por todo ello, que los recuerdos típicos que podrás encontrar en Triora incluyen amuletos, piedras de la suerte, pociones mágicas y la Poción de Brujas, un delicioso licor artesanal de hierbas que gusta a todos.

Recomendaciones para fotografiar: disfruta de las vistas desde el Belvedere de Monte Forche que ofrece una encantadora postal de Triora desde arriba y del verde Valle de Argentina. 

Recomendaciones de eventos: importantes son los eventos celebrados con relación a las brujas como Trio Samhain Halloween y Strigora, la Festa delle Streghe que se celebra el 19 de agosto. Por último, la Festa del Fungo se celebra en septiembre. 

Recomendaciones para comer: podrás probar las recetas ligures en Osteria La Loggia della Strega, l’Erba Gatta, Ristorante Tuttuben, Osteria Desgenà o en Ritrovo degli Amici

Platos Recomendados: destaca el Pane di Triora de doble levadura, aunque también podrás probar el Brussu, un sabroso queso ricotta curado; la Cubaita, un postre antiguo muy parecido al turrón que consiste en dos obleas rellenas de avellanas, nueces, almendras y miel; el Corpi de diu, una pasta fresca hecha con harina de castañas.

Recomendaciones para dormir: podrás descansar en l’incantesimo, Sophia Apartment Triora o en Case Carmeli

Recomendaciones para aparcar: podrás dejar el coche en Area Sosta Camper.

Recomendaciones para hacer con niños: lo mejor es participar en la ruta amarilla con los niños.

Recomendaciones para hacer senderismo: podrás realizar barranquismo en la Fora di Taggia, realizar el Poggio della Croce recorrido que parte desde Fontana Soprana, además del Anello de Molini, Triora y Cabotina o descubrir el Parco delle Alpi Liguri.

Recomendaciones para visitar en los alrededores: podrás descubrir lugares como il Ponte di Loreto a 3’5 km de Triora que está al lado del Santuario di Nostra Signora di Loreto (llamado en la antigüedad Madonna del Ciapazzo e incluso Nostra Signora delle Saline) y también muy cerca de allí el Ponte di Mauta. Podrás ver visitar poblaciones como Corte, Andagna o Molini di Triora como también Apricale, Taggia o Bussana Vecchia, así como ciudades como Imperia.

TAGGIA

Taggia es un encantador pueblo de la Riviera di Ponente en la provincia de Imperia (Liguria). y está situado en la desembocadura del Valle Argentino. Forma parte de los «Borghi più belli d’Italia» y también está galardonado con el Bandiera Arancione del Touring Club Italiano. El pueblo se divide en dos zonas diferenciadas: una interior, Taggia, y otra costera, Arma di Taggia. Además consta también de otras fracciones como son: Badaluccio, Riva Ligure, Santo Stefano al Mare, Arma di Taggia y otras localidad más pequeñas. El Centro Histórico es un laberinto de calles estrechas y paralelas que se desarrolló entre los Ss. X y XV en el interior de unas murallas y sus antiguas puertas construidas en el S. XVI que tenían la función de proteger el núcleo urbano. Está salpicado de edificios de los Ss. XVII y XVIII, realzados con pórticos de pizarra negra; por ello es conocida también como la «Città dell’ardesia», elemento que adorna y decora los antiguos portales y festones, con bajorrelieves en numerosos edificios, sobre todo en la zona de la Via San Dalmazzo. Una de las zonas más importantes es la Via G. B. Soleri, comúnmente llamada U Pantan, ya que en esta zona se desbordó el río Argentina en el S. —, o quizás porque, al ampliarse la población, se usó allanando una zona de humedales cercana al río.  Aquí podrás pasear bajo las antiguas bóvedas y también admirar palacios como el Palazzo Asdente-Carrega del S. XVI que tiene dos portales esculpidos o el Palazzo Curlo. En los Ss XVII y XVIII, muchas familias genovesas se mudaron aquí debido a la próspera situación económica de la ciudad, por lo que se pueden ver los palacios barrocos como el Palazzo Lercari y el Palazzo Spinola. En general, si paseas bajo los pórticos, podrás ver los antiguos escudos de armas nobiliarios juntos a las tiendas, al igual que los característicos contrafuertes arqueados que conectan los edificios, las bóvedas bajo las que la luz apenas penetra y los numerosos santuarios votivos que forman parte del itinerario religioso del pueblo. Otra calle importante es la Via San Dalmazzo, la más larga y donde se concentra la mayor parte del centro histórico, donde encontrarás palacios nobles, portales tallados con bajorrelieves.

La muralla del S. X, que conserva las mismas características de aquellas antiguas familias que vivían cerca de ellas durante la Edad Media, cuenta con la Porta Soprana, que está situada cerca de la Via Padre Nicolò Calvi y desde la que se pasa bajo túneles de piedra accediendo así a un sendero rural interior entre olivos y se llega a otras murallas que conducen a la llamada Acrópolis, una torre semicircular que alberga los restos de la antigua fortaleza medieval. Otra puerta importante es Porta Barbarasa, que cuenta con una habitación suspendida desde la cual los guardias controlaban el acceso y, de ser necesario, lanzaban piedras o aceite hirviendo a cualquiera que se acercara.

El Ponte Medievale es el símbolo de Taggia. Fue construido en el S. XIII en estilo románico (aunque hay quien cree que es romano) y tiene 275 m de longitud con 15 arcos. El tramo más antiguo se construyó en la margen izquierda del río Argentina, y el puente se alargó posteriormente en los Ss. XVII y XVIII debido al desplazamiento del río y dos de los arcos hubo que reconstruirlos tras un terremoto. A lo largo del puente, observará dos capillas votivas vinculadas a las leyendas y recuerdos de la ciudad para agradecer, en concreto, un hecho: con el terremoto de 1831, uno de los arcos se derrumbó, salvando milagrosamente a dos niños. Para terminar, no te pierdas las vistas desde el puente para admirar las colinas o el valle.

Las iglesias que ver en Taggia son la chiesa di Santa Lucia, que es lugar de culto más antiguo con reconstrucciones del S. XVI y ampliaciones barroca, la chiesa di Nostra Signora del Canneto, la basilica dei Santi Giacomo e Filippo, el convento dei Padri Domenicani, el convento dei Padri Cappuccini, el ex-convento di Clausura femminile delle Suore Domenicane, el santuario dell’Annunziata, la confraternità della Santissima Trinità (dei Rossi) y la confraternità del Gonfalone (dei Bianchi).

La chiesa della Madonna del Canneto tiene orígenes misteriosos ya que no se sabe exactamente la fecha de su construcción. Se creyó que la iglesia formaba parte de un gran complejo fundado por monjes benedictinos ya en el S. VIII pero excavaciones arqueológicas posteriores no han podido confirmar esta teoría. Está situado junto a la carretera que lleva a Badalucco. La fachada cuenta con un hermoso portal del S. XV, perteneciente a la antigua chiesa di Sant’Anna, que antaño se encontraba cerca y fue destruida. El interior de la iglesia está decorado con un ciclo de frescos que representan escenas de la vida de María, querubines y profetas realizado por el gran pintor Luca Cambiaso, además de Giovanni Cambiaso y Francesco Brea. No te olvides de admirar su campanario románico que data del S. XII que es uno de los más bellos de Liguria. La estructura es esbelta, con tres pisos marcados por arcos colgantes, iluminados por ventanas ojivales y bilobuladas que se van haciendo cada vez más grandes y diáfanas a medida que se asciende. Sin olvidar las cinco cúspides de la parte superior.

La basílica dei Santi Giacomo e Filippo fue reconstruida en estilo barroco durante el S. XVII y está ubicada en la plaza dedicada al Cardinale Gastaldi quien ocupó importantes cargos en Roma y quien se encargó de la reconstrucción de la anterior y su arquitecto perteneció, sin duda alguna, a la prestigiosa escuela barroca romana. Su interior alberga algunas obras de arte muy importantes, como una «Resurrezione» y «San Paolo Eremita con Antonio Abate» de Luca Cambiaso. Tiene incluso un milagro cuando, el 11 de mayo de 1855, muchos habitantes de Taggia informaron haber notado el movimiento de los ojos de una estatua de la Madonna creada por el escultor Salvatore Revelli. Es por ello que también recibe el nombre de basilica della Madonna Miracolosa. Por último, no te olvides de echar un vistazo a su Meridiana (reloj de sol) en una fachada lateral.

El convento dei Padri Domenicani fue construido en 1490 por el beato Cristoforo da Milano y está ubicado al sur de la ciudad. Fue durante siglos uno de los centros religiosos y culturales más importantes de Liguria. Su interior alberga valiosos ejemplos de los primeros libros impresos (incunables) y una serie de obras maestras de la pintura de artistas como Giovanni Canavesio, Ludovico Brea, Raffaele de Rossi, Gregorio de Ferrari y Parmigianino. En el antiguo dormitorio del convento podrás admirar una auténtica pinacoteca, que incluye una pintura destacada, l’Adorazione dei Magi del Parmigianino realizada en los años 1528-29. La iglesia es de estilo gótico y está decorada con motivos clásicos en blanco y negro; una entrada lateral conduce al claustro del S. XV, que cuenta con columnas de piedra negra, invita a la contemplación y la meditación. También cuenta con refectorio, sala capitular. El techo es de bóvedas de crucería y los muros están rematados con lunetos, en cuyo interior se encuentran pintadas las historias de Santo Domingo. Además destaca el campanario de estilo gótico lombardo.

El convento dei Padri Cappuccini es una estructura del S. XVII encargada por orden de Caterina Arnaldi de Taggia, pero a la que se opusieron los dominicos vecinos. Para financiar su construcción, se impuso un impuesto municipal sobre la venta de carne despiezada. No te pierdas el fresco que representa a la Madona con San Francesco e San Benito Revelli en las escaleras que conducen a la iglesia.

El ex-convento di clausura femminile delle suore Domenicane fue construido en estilo neoclásico tardío durante la primera mitad del S. XVIII. Tiene una cúpula muy característica y unas decoraciones interiores muy interesantes.

El santuario dell’Annunziata, también llamada Grotta di Arma, es una capilla enclavada en la roca y está situada aproximadamente a medio camino entre Arma di Taggia y Bussana Vecchia. Habitada desde tiempos prehistóricos, la cueva fue, según la leyenda local, el refugio de una niña sordomuda que recuperó el habla y la audición tras una visión de la Vergine. Es por ello que se decidió construir una capilla en homenaje a estos sucesos milagrosos. Los hallazgos arqueológicos descubiertos durante las excavaciones en la zona se exhiben en el Museo Archeologico Civico di Sanremo.

El oratorio della Santissima Trinità, llamado también confraternità dei Rossi, fue construida en el S. XV. Operaba ya como confraternità desde el S. XVII, prestando asistencia a peregrinos y caminantes. Se construyó gracias al apoyo de una de las familias más importantes de Taggia. Su interior tiene una decoración barroca y es uno de los más elegantes y ricos de la Liguria occidental. Alberga muchas obras de arte: las grandes pinturas de las paredes provienen del ambiente artístico romano donde varios nobles de Taggia tenían intereses económicos. Destaca un crucifijo de marfil de casi un metro de largo que refleja la curva del colmillo del animal, un un artefacto extremadamente raro, creado por un artista de gran talento cuyo nombre sigue siendo un misterio.

La chiesa dei Santi Sebastiano e Fabiano, llamada confraternità del Gonfalone o simplemente «dei Bianchi» fue construida en el S. XV y está situada en pleno quartiere Pantan. Su fachada, de mármol naranja, es armoniosa y está realzada por estatuas, inscripciones y pináculos. Destaca su pizarra gris. Su interior alberga un importante crucifijo de principios del S. XV, al que se le atribuye milagros, y que tiene el detalle único de tener mechones de cabello real entre la corona de espinas. Se dice incluso que sudó sangre y ayudó a la ciudad a capear sequías en más de una ocasión. No te pierdas sus frescos y las pinturas de las paredes.

El Castello es una antigua fortaleza del S. XII y fue propiedad del marqués Bonifacio di Clavesana hasta 1204, más tardes fue fue destruido por los genoveses en 1228 y reforzada a mediados del S. XVI. Cuenta con estructuras defensivas como el Bastione della Biscia, llamado también Ciazio, el Bastione del Ponte que defendía la Porta di Castellaro o el Bastione Grosso o Berruti. En la década de 1960, albergó el acueducto municipal. En la actualidad se utiliza como teatro al aire libre con representaciones teatrales y conciertos durante el verano. No te pierdas las vistas desde su mirador sobre el pueblo y sobre el valle.

La palazzo Curlo fue construida en el S. XVIII, perteneció a una familia noble y es un ejemplo típico de villa noble de Liguria. Se asienta sobre cuatro arcos de piedra de estilo gótico y una hermosa logia en la planta principal. Está rodeada por un exuberante jardín. Hoy en día se usa como sala de eventos.

El palazzo Lercari fue recientemente restaurado y exhibe magníficos trabajos de estuco realizados por artesanos locales de la época.. En la actualidad alberga el archivo histórico y la biblioteca municipal.

Son varias las plazas que ver en Taggia: la piazza grande, que es la plaza principal medieval, la piazza Cavour y la piazza Luigi Farini.

En la piazza Cavour podrás ver edificios como la chiesa dei Santi Sebastiano e Fabiano y el ex-convento delle suore Domenicane. En el centro podrás ver una fuente desde la que, durante las celebraciones de San Benito, se disparan los furgari (armas de fuego).

La piazza Luigi Farini, antiguamente llamada delle Confrarie, era el punto de encuentro en la Edad Media y la sede del mercado semanal. Llegó a ser incluso una estación de postas para viajeros a finales del S. XVII. Aquí podrás ver la chiesa dei santi Giacomo e Filippo, el palazzo Lercari o la Fontana del Brakí, llamada así por la forma de barril con una bañera poligonal y una fuente central y fue realizada por el escultor lombardo Donato De Lancia en 1462.

Si queréis un poco de relax, podéis acercaros a las spiaggie di Arma di Taggia: la Spiaggia della Fortezza (que ha recibido varios premios de Legambiente), la Spiaggia dei Bagni Comunali y la Spiaggia Ex Colonia Ruffini.

Recomendaciones para fotografiar: podrás disfrutar de las vistas desde el puente y también vistas desde el castillo

Recomendaciones de eventos: la Festa di San Benedetto Revelli, o Furgari, se celebra el segundo sábado de febrero con una de las recreaciones históricas más antiguas de Liguria y su procesión histórica evoca la atmósfera de 1626; la Festa Patronale della Madonna Miracolosa di Taggia se celebra en marzo; y la Festa di Santa Maria Maddalena se celebra en julio con el tradicional Ballo della Morte.

Recomendaciones para comer: podrás probar los típicos platos ligures en I Portici, Ristorante Pizzeria Ira, Terramare o en Osteria del Cavallo Bianco

Platos Recomendados: podrás probar el Canestrello di Taggia, una especie de galleta salada en forma de anillo, la figassa, una especie de focaccia condimentada con tomates pelados, filete de anchoa, olivas y ajo. El  Biscotti al finocchio, también llamado Biscotto della Quaresima, Biscotto di Taggia o Biscotto al Fennello (galleta de hinojo). Destaca la oliva Taggiasca. En cuanto a vinos, no te olvides de probar el Moscatello di Taggia DOP.

Recomendaciones para dormir: podrás descansar en Casa Mimi. Muy cerca de la población tienes también La Casa di Barbie o La Piazzetta en Arma di Taggia; la Casa delle Strelizie o Appartamento 50 mt mare con parcheggio riservato en Riva Ligure;

Recomendaciones para aparcar: podrás dejar el coche en Parcheggio Pubblico.

Recomendaciones para hacer con niños: acércate con el buen tiempo a las playas de Arma di Taggia.

Recomendaciones para hacer senderismo: destaca la Pista Ciclabile del Ponente que tiene un recorrido de 24km a lo largo de la ex-ferrovia San Lorenzo-Ospedaletti y que constituía un tramo del ferrocarril entre Genova y Ventimiglia. También podrás pasear por el camino que hace  Taggia – Bussana Vecchia en un recorrido cuesta arriba de alrededor de 4’5km y sin sombras. 

Recomendaciones para visitar en los alrededores: podrás visitar poblaciones como Sanremo, Badalucco, Triora e incluso ciudades como Imperia. Y, por qué, cruzar la frontera y visitar Mentón o Niza.

SEBORGA, UN PRINCIPADO QUE QUIERE SER Y NO PUEDE

Seborga es un municipio de la provincia de Imperia que se encuentra enclavado en las colinas del oeste de Liguria, exactamente entre Bordighera y Sanremo. Lo curioso de esta antigua ciudad es que ha conservado su estatus de principado independiente, aunque ni Italia ni internacionalmente es considerado como tal. Giorgio Carbone, un apasionado de la historia que, desde los años 60, había defendido la independencia del Principado de Seborga, acabó convirtiéndose en el primer Príncipe de Seborga con el nombre de Giorgio I y negando la legitimidad de la anexión, manteniendo la teoría de que el Principado era una entidad independiente. Hoy en día es la Princesa Nina quien sigue comprometida con la misma lucha. Su moneda fue el Luigino, una moneda única, utilizada exclusivamente en el Principado de Seborga aunque tuvo una vida corta y cayó en desuso pero ha adquirido un gran valor, especialmente como moneda de colección. Su nombre inicial era «Castello delle Quattro Torri». Fue galardonado en 2009 con la Bandiera Arancione del Touring Club Italiano y también pertecene a la lista de los «Borghi più belli d’Italia». Bernardo de Claraval, fundador de la Orden del Temple nombró a los primeros ocho caballeros en 1117.  Y fue él mismo quien quiso construir un pequeño lugar de culto en Seborga como recordatorio de su paso por el lugar. Posteriormente, en ese lugar se construyó la cappella di San Bernardo el Vecchio. El Centro histórico está caracterizado casas de piedras y estrechas callejuelas que serpentean alrededor de la parte más antigua de la ciudad.

En la Piazza Martiri Patrioti encontrarás el Belvedere Vittoria Delfanti. Desde aquí podrás disfrutar de una vista impresionante que abarca toda la zona: desde los valles hasta la Rivera Francesa e incluso el Principado de Monaco. Verás dos garitas blancas y azules con las banderas del Principado de Seborga que eran usadas como refugios para los centinelas, además de un cañón que fue donado a la ciudad en mayo de 2022 por el matrimonio alemán Michael y Sabine von Thielmann. De hecho, cada primer domingo de mes, alrededor de mediodía, se celebra una pequeña ceremonia con un disparo de bienvenida, a la que asisten varios Consejeros de la Corona y, si es posible, SAS la Princesa. Desde aquí se puede llegar a los Giardini del Gemellaggio, dedicados a la unión entre Seborga y L’Escarène, un encantador pueblo situado en el departamento de los Alpes Marítimos. En esta plaza podrás ver también el Monumento ai Caduti delle Guerre Mondiali, dedicado a quienes murieron durante la Primera y Segunda Guerra Mundial.

El otro mirador es el Belvedere Guido Seborga Scrittore, dedicado al periodista, poeta, pintor y hombre de letras Guido Seborga, seudónimo de Guido Hess. Desde aquí, se puede admirar un hermoso panorama de la costa que se extiende desde Liguria hasta la Riviera Francesa y el Principado de Monaco. Incluso se puede llegar a divisar Córcega en días despejados.

Otra de las plazas importantes de Seborga es la Piazza della Libertà. En una de las boutiques, que hoy está semiabandonada, hay un gran mapa del pueblo. Aquí era donde antiguamente donde se alzaban las cárceles.

Por último no podemos olvidarnos de la Piazza di San Martino a la que se llega desde la antigua Porta San Sebastiano y que era el antiguo claustro de la abadía. Esta plaza alberga la chiesa di San Martino y el Palazzo dei Monaci.

Las iglesias que ver en Seborga son la chiesa di San Bernardo il Vecchio, la chiesa di San Martino, el oratorio della Miracolosa Madonna di Alvenia, la cappella dei Cavalieri Templari y la grotta di Nostra Signora.

La chiesa di San Bernardo il Vecchio es una pequeña capilla de piedra que fue construida en el S. XIV y que está dedicada a San Bernardo de Claraval. Es una verdadera joya arquitectónica con preciosos frescos y obras de arte, entre ellas, una pintura del S. XVI que representa a San Bernardo con San Rocco, Santa Lucia y San Mauro, además de una estatua de madera del santo. Es aquí donde se celebran las ceremonias religiosas y políticas más importantes de la ciudad así como la coronación de los príncipes junto al cementerio. Esta capilla está vinculada con los Caballeros Templarios, en particular a la de Bernardo de Claraval, que fue quien designó en este lugar a los primeros Caballeros Templarios. Se dice que aquí está enterrado el fundador de la abadía. El cementerio está decorado con artísticos pavimentos y parterres. Junto a la iglesia encontrarás el Monumento a Giorgio I, Principe di Seborga, refundador del Principado de Seborga, inaugurado en 2023 con motivo del 60º aniversario de su investidura. También el Monumento agli Alpini di Seborga, de 1971, y está dedicado a los soldados Alpinos de Seborga caídos durante la Campaña de Rusia.

La chiesa di San Martino fue construida en 1615 diseñada por el arquitecto genovés Arturo Fieschi en estilo barroco. Es una pequeña joya de la arquitectura ligur. Fue elevada a parroquia en 1749. La fachada, también de estilo barroco y restaurada en 2006, consta de tres niveles y está decorada con frescos del Cristo Redentore y del Arcangelo Michele pintados A. Laura. El campanario fue construido en la segunda mitad del S. XVIII. En su interior, se encuentra un altar mayor dedicado a San Martino de Tours, que alberga una estatua de la Madonna Regina con il Bambino del S. XVI y dos altares laterales dedicados a la Madonna del Rosario y al Sacro Cuore. Las paredes están adornadas con obras del S. XVII (incluyendo dos pinturas que representan a San Sebastiano con Santa Petronila y San Martino con San Bernardo, respectivamente) además de estatuas de San Martino y San Sebastiano. También admirarás una Fonte Battesimale y un confesionario que flanquean la entrada. Hay un cementerio frente a la iglesia y en él se puede ver la cruz de los Caballeros Templarios.

El oratorio della Miracolosa Madonna di Alvenia está gestionado por una asociación religiosa de voluntarios que la mantienen abierta al público. Esta virgen es venerada como protectora de pescadores y marineros y ha sido objeto de numerosas leyendas e historias relacionadas con su supuesta capacidad para obrar milagros.

La cappella dei Cavalieri Templari es una pequeña capilla de piedra que está situada junto al camino que conduce al castillo. Es un interesante testimonio de la época en que los Caballeros Templarios estuvieron presentes en Liguria. Solo se puede visitar desde el exterior. Se dice que los Templarios conocían un gran secreto sobre la ciudad de Seborga, lo que los impulsó a proteger la zona con gran determinación.

La Grotta di Seborga, también llamada Grotta di Nostra Signora (en dialecto «a Crota da nostra Scignura») se redescubrió recientemente en una antigua cueva rodeada de olivos. Su entrada, excavada en la roca, indica que fue utilizada como pila bautismal por los monjes que habitaban el pequeño Principado. Esta cueva es fundamental por el lenguaje esotérico asociado con los monjes templarios, quienes se cree que utilizaron este lugar para sus ritos de purificación e iniciación y donde se cree que fueron bautizados los primeros cristianos. S.A.S. el Príncipe Giorgio I rindió un último homenaje a la Virgen cuando hizo colocar una estatua suya en la capilla.

El palazzo dei Monaci se ignora cuándo fue construido pero fue adquirido por los monjes en 1607 y vendiéndolo más tarde a la Casa di Savoia. Está situado junto a la chiesa di San Martino. Tiene una estructura medieval clásica con un pórtico bajo el cual se encuentra una pequeña fuente de agua potable y rodea el cementerio con su secuencia de arcos de medio punto. En su fachada podrás ver el escudo de armas y las insignias del Principado. Está adornado con efigies nobles y pórticos en tonos pastel. En la planta baja, el palacio cuenta con un amplio salón con una gran chimenea de pizarra (usada también como salón de baile a principios del S. XX) y en la viga horizontal de la chimenea se encuentra una placa con el escudo de armas del Cardenal de Vendôme y las flores de lis de Francia, junto con la frase en francés «Sebourge sois assurée que je quitte sans lament». Fue la sede del gobierno de los monjes abades que gobernaron Seborga durante aproximadamente 6 siglos, la Zecca (o Casa de la Moneda) donde se acuñaron los Luigini (la moneda del Principado) entre 1666 y 1687. También fue sede del Comune, escuelas infantiles y primarias hasta 1981 hasta que se trasladaron a su lugar actual. En la actualidad es una residencia privada.

La población de Seborga contaba con cuatro puertas originalmente: la Porta San Sebastiano al sur, la Porta del Sole, la Porta San Martino y una antigua puerta situada al norte de la que solo se conservan las bisagras.

Las Antiche Prigioni di Seborga sirvieron para albergar a unos 200 prisioneros a lo largo de los siglos de los cuales, ninguno fue condenado a muerte. En el año 954 d.C., el conde Guido di Ventimiglia cedió su feudo de Seborga a la abadía benedictina de la isla de Saint-Honorat, en Lérins. En aquella época, el abad, que también era príncipe de la abadía, tenía la facultad de juzgar y condenar a los culpables de delitos graves, incluida la pena de muerte, mediante el ius gladii et sanguinis. Los condenados a penas menores o a la pena de muerte eran encerrados en Seborga, en un lugar conocido como «Le Prigioni». Esto continuó hasta 1729, cuando el feudo fue vendido a la familia Saboya. En su interior, se conserva un pequeño banco y cadenas oxidadas que datan de hace varios siglos. Solo se pueden visitar desde el exterior.

El Museo dei Luigini – Collezione Minervini e Museo della Zecca está situado en Vicolo Chiuso. Está dirigido por Franco Murduano, Consejero de la Corona del Principado de Seborga y gestionado por Pro Seborga. Aquí podrás ver expuestos todos los Luigini del Principado, de las diversas emisiones realizadas, incluyendo la codiciada moneda de 7,5 luigini de 1995, hecha de una onza de plata 999, así como ejemplares de los extremadamente raros luigini de 1669 y 1671. Tendrás más información en los paneles explicativos que se encuentran dentro del museo. El Museo della Zecca exhibe maquinaria utilizada para acuñar luigini, incluyendo una prensa y un troquel de 1869.

También podrás disfrutar del Museo Strumenti Musicali que fue creado por el particular Giuliano Fogliarino, quien a lo largo de los años ha coleccionado innumerables instrumentos musicales de las formas más peculiares. En su interior, se pueden admirar más de 130 instrumentos musicales fabricados desde 1700 hasta la actualidad. Un testimonio único de la evolución de la música a lo largo de los siglos. La exposición está abierta al público todos los días excepto los lunes.

La Fattoria Didattica e Agriturismo Monaci Templari se encuentra en antiguas granjas que pertenecieron a los monjes templarios. En la actualidad produce productos orgánicos y mimosa y es conocida por haber redescubierto una antigua variedad de tomate típica de Seborga: el «Pomodoro Nero di Seborga». La casa rural también cuenta con una pequeña granja escuela donde los niños pueden aprender sobre los animales y observar cómo se lleva a cabo la producción agrícola tradicional. La propiedad también cuenta con la mencionada pila bautismal, utilizada para los ritos monásticos.

El resto de monumentos que ver en Seborga son: el Monumento a Umberto I, Re d’Italia que está ubicado a la entrada de la ciudad y que fue inaugurado en 1920 y el Monumento a Bernardo Leone, sindaco di Seborga de 1954.

Recomendaciones para fotografiar: impresionantes las vistas desde el Belvedere de Vittoria Delfanti y desde el Belvedere Guido Seborga.

Recomendaciones de eventos: la Festa di San Bernardo se celebra el 20 de agosto; la Fioritura della Mimosa entre febrero y marzo.

Recomendaciones para comer: podrás probar los platos ligures en Osteria del Coniglio, Ristorante Marcellino’s o en Agriturismo Monaci Templari.

Recomendaciones para dormir: en Seborga no hay alojamientos económicos, pero cerca de aquí tienes también La Maison des Huskys en Sasso di Bordighera; O Recanto en Vallebona; Bona A Vui Rooms en Soldano; Casa della Nonna, Residence dell’Angelo, Affittacamere Le Palme,  en Ospedaletti; La Taverna tra gli ulivi en Perinaldo; Sogno di Riviera en San Remo o en Casa Nicole con spiaggia privata RDA Luxury en Bordighera.

Recomendaciones para aparcar: no hay un área específica para dejar el coche.

Recomendaciones para visitar en los alrededores: podrás recorrer Ventimiglia, Dolceacqua, Perinaldo, Apricale, Rocchetta Nervina, Ospedaletti, Sanremo, Bordighera e incluso conocer ciudades como Imperia. Y… por qué no… cruzar la frontera y pasear por Niza o Mentón.

ROCCHETTA NERVINA

Rocchetta Nervina, es un pequeño pueblo medieval situado en el interior de Liguria, a pocos km de la Riviera dei Fiori. Es conocido como «Borgo d’acqua», además de una joya escondida entre las rocas, las cristalinas aguas de sus ríos y los verdes valles de la Liguria Occidental donde historia, naturaleza y tradición se funden en armonía. Es uno de los pueblos más pequeños de Imperia, tiene una característica forma de Y y fue construido a orillas de dos arroyos: el Barbeira y el Oggia. Rocchetta deriva de Rocca, que significa «pueblo fortificado» (dan fe de ello los restos de murallas del antiguo Castrum Barbaire), y Nervina, que significa Valle de Nervia. Sus habitantes se dedican principalmente a la agricultura y la ganadería, manteniendo vivas las tradiciones y la artesanía del pasado. El centro histórico es una sucesión de calles estrechas, plazas y «caruggi», callejones típicos de la arquitectura ligur y antiguas estructuras, algunas de las cuales aún son visibles, como las antiguas prisiones y portales decorados, además de puentes y casas de piedra apiñadas (a veces separadas solo por arcos o bóvedas), además de torres milenarias. Las estrechas calles del pueblo esconden numerosos pasadizos y túneles secretos, utilizados antaño para defenderse de los taques enemigos o para escapar en tiempos de peligro. No te pierdas el horno de pueblo que todavía sigue en uso.

Las iglesias que ver en Rocchetta Nervina son la chiesa parrocchiale di Santo Stefano Protomartire, el oratorio della Santissima Annunziata, además de las iglesias rurales como la chiesa di Sant’Antonio, la chiesa di San Bernardo, la chiesa di San Bartolomeo y la chiesa di Santa Lucia.

La chiesa parrocchiale di Santa Stefano Protomartire fue construido en el S. XIV y está considerado como el corazón espiritual del pueblo. Fue reformada en estilo barroco. Su ubicación central se encuentra en la plaza más característica de Rocchetta, donde se celebra el tradicional fuego navideño, un evento comunitario que simboliza la calidez y la unión en las fiestas. Su interior alberga frescos y obras de arte de gran valor histórico y artístico, además de ofrecer un momento de reflexión espiritual. Su característica especial es que carece de fachada principal y la entrada está marcada por un portal medieval en el lado sur de la iglesia.

El oratorio della Santissima Annunziata fue construida en el S. XV. En su interior se encuentran valiosas obras de arte: dos espléndidas estatuas de madera de la Madonna y pinturas del S. XVII, sobre todo la de 1626, que representa un acontecimiento bélico que involucró a los habitantes y al pueblo de Rocchetta en 1625, el cual, gracias a la intervención de la Vergine Maria, salvó al pueblo de las llamas y la destrucción. De hecho, el oratorio se construyó en agradecimiento por este milagro.

La Piazza del Balun es otro importante espacio social del pueblo y es sede del pallapugno (o Balun o Pallone elastico), un deporte tradicional que aún se practica en algunas regiones de Italia, especialmente en Liguria y Piamonte.

El Puente Románico está caracterizado por su forma arqueada que recuerda al lomo de un burro, y es por ello por lo que también es llamado «schiena d’asino». Suele asociarse con edificios medievales y representa la proeza de la ingeniería de la época. Es el símbolo del pueblo y su principal conexión. Cruza el arroyo Barbaira ofreciendo una pintoresca vista del pueblo y el paisaje circundante.

El Museo Etnografico «E Dubarìe» es un museo al aire libre inaugurado en el verano de 2019 que representa un interesante ejemplo de puesta en valor del patrimonio histórico y cultural de una pequeña ciudad. Su propósito es relatar no solo la historia, sino también la tradición artesanal que caracteriza a la localidad, ofreciendo a los visitantes un viaje a través del tiempo. Para los lugareños, el término «dubarìe», en el lenguaje local arcaico, siempre ha evocado un barrio marginal maloliente e insalubre en una zona no especificada, aunque no está claro si el término se refiere al cuero o a «pesta», en referencia al cáñamo. La prohibición del cáñamo significó el fin del procesamiento primario para el que fue diseñado, cuando las fibras, obtenidas de los tallos de cáñamo remojados en agua, se secaban y se martillaban para eliminar la resina que, de otro modo, las inutilizaba. La Torre delle Dubarìe fue construida en la primera mitad del S. XIX, cuando la población tomó conciencia de sus recursos energéticos y decidió revitalizar su economía basándose en prácticas artesanales, respetando el ecosistema. Es uno de los aspectos más fascinantes del complejo museístico y constituye el corazón del espacio expositivo. Aquí era donde se procesaba y curtía el cuero, una de las principales actividades económicas de la población. De hecho, el edificio se estructuraba en torno a canales de suministro de agua y drenaje, destinado a la curtiduría y el procesamiento del cuero, y la tercera planta a las viviendas de las familias de los curtidores. Desgraciadamente no se usó demasiado por culpa de la Revolución Industrial y la llegada de cubas. Las estructuras de la curtiduría fueron demolidas, la densa red de canales se dedicó íntegramente al riego de los campos y las habitaciones se convirtieron en establos y graneros. Actualmente se pueden ver dos salas. La rueda del Molino se puede ver claramente a la entrada del pueblo. Sin embargo, nadie sabía que justo debajo, al comienzo de la pasarela recientemente construida junto al arroyo, originalmente había un molino ya que no cuenta con la tradicional rueda vertical externa, sino que recogía el agua mediante un mecanismo inusual en la zona: una rueda horizontal, llamada ritrecine. Debido al aspecto exterior de los muros estructurales, el tipo de piedra utilizada, la mezcla aglomerante y su tono grisáceo, el edificio que alberga el molino es decididamente diferente de los muros de las demás curtidurías: se trata de un molino de martillos, probablemente utilizado para diversos procesos como la desfibración del cáñamo, la molienda de cebada entre otros. La muela en funcionamiento corta girando sobre la muela inactiva incrustada en la losa del suelo. El Sistema Idrico se encuentra también dentro del complejo. Hoy en día, para acceder a la cámara de agua, es necesario cruzar el pequeño puente de madera y entrar en la zona de la curtiduría. Hay dos canales principales: «u beà», el canal de aguas limpias, y «a biareira sutana», el canal suspendido que recoge las aguas sucias.

Los Laghetti di Roccheta son una serie de piscinas naturales de diferentes tamaños, un pequeño paraíso escondido, una perla enclavada en el paisaje rural y agreste de la zona. La zona de los lagos se extiende hasta el cañón el río Barbaira, un lugar predilecto para los amantes del barranquismo. El sendero hacia el cañón comienza cerca del oratorio y serpentea junto a la pintoresca iglesia rural de San Bernardo, atravesando impresionantes paisajes que combinan imponentes rocas, terrazas agrícolas y matorral mediterráneo. Esta ruta, que forma parte del sendero Balcone, ofrece no solo el reto del senderismo, sino también vistas inolvidables, en un trayecto de aprox 50 min hasta Ponte Cin. Los nombres de estos lagos son, cuanto menos, curiosos: «i sete Bacì», «u lagu de fee», «a diga» son algunos de ellos. Uno de los más grandes se encuentra a unos 15 min a pie del pueblo y cuenta incluso con una cascada.

Curiosidades: es conocido como el «Borgo delle streghe» ya que, según algunas leyendas locales, Rocchetta Nervina era un lugar frecuentado por brujas en la Edad Media. Se dice que estas mujeres se reunían en los bosques circundantes para realizar rituales mágicos bajo la luna llena. Además, cerca de Rocchetta Nervina hay numerosos manantiales naturales. Una antigua creencia popular afirma que estas aguas tenían propiedades curativas, especialmente para la piel y los ojos.

Recomendaciones para fotografiar: la vista del puente con el pueblo al fondo.

Recomendaciones de eventos: el Festival delle Fiabe se celebra del 12 al 14 de agosto. El Festin.

Recomendaciones para comer: podrás probar los platos ligures en Pecora Nera, Ristorante Da U Gentile, Hotel Lago Bin Restaurant, Ristorante Rio Barbaira o en Un Boccone al Volo

Platos Recomendados: los Croseti que son farfalle de pasta hechas a mano, los Ravioli di borragine alla rocchettina, la Capra e fagioli, ravioli di erbette, coniglio alla ligure, el Turtun, que es una tarta salada rellena de patata, calabacín, hierbas y queso. Sin olvidarnos de la Focaccia Ligure.

Recomendaciones para dormir: podrás descansar en Casa Victoria – Full equipped stone house o en La Pecora Nera. Además, no muy lejos de aquí cuentas también con House of Artist o en Casa Nadia  en Isolabona; L’Oasi del Dolcesse, Casa Ale, Da Simon, Saint Michel Apartment, Ca’ Pecina – Holiday Home, Il Ruscello, Il Torchio o en Da I Ciarui Casa Vacanze en Dolceacqua.

Recomendaciones para aparcar: podrás dejar el coche en Parcheggio.

Recomendaciones para hacer con niños: el Festival delle Fiabe.

Recomendaciones para hacer senderismo: numerosos senderos y mulattiere a lo largo del río. Barranquismo en el río Barbaria.

Recomendaciones para visitar en los alrededores: podrás visitar lugares como las Grotte di Toirano o conocer poblaciones como Dolceacqua, Ventimiglia, Isolabona, Airole, Apricale, Trucco, Fanghetto, Perinaldo, sin olvidarnos de las ciudades de Imperia, Savona e incluso cruzar la frontera francesa para visitar Niza o Mentón.

PORTO MAURIZIO

Porto Maurizio está situado al oeste del río Imperio y es una de las dos partes (la otra es Oneglia) de las que está formada la ciudad de Imperia y, a su vez, lo conforman tres núcleos de «barrios» diferentes: Borgo Parasio, Borgo Marina y Borgo Foce. Siempre ha sido un destino residencial y turístico con una fuerte conexión con el mar y la pesca. Además, en esta zona, las terrazas empinadas (llamadas «fasce» o terrazas de baldosas), están sostenidas por típicos muros de piedra seca, se cultivan con vides y olivos centenarios para producir el preciado aceite de oliva virgen extra, conocido como Taggiasca.

El Centro Histórico, conocido como Borgo Parasio, está encaramado en el promontorio que lleva el mismo nombre y tiene vistas al mar. El término «Parasio» deriva del nombre de la antigua fortaleza que se alzaba en la cima para proteger la ciudad de los ataques marítimos. Es un intrincado laberinto en espiral formado por casas de colores pastel, calles estrechas, callejones (crêuzeparaggi), plazas escondidas y, desde sus miradores, el pueblo medieval ofrece una amplia y magnífica vista del golfo. Hasta la cima podrás subir gracias a las decenas de escalera o (más sencillo y menos pesado) en los ascensores inclinados (similares a pequeños funiculares), que están ubicados en Borgo Marina. Podrás entrar en sus tiendas históricas, pastelerías y bares. Tiene numerosos puntos de interés y están indicados con carteles explicativos creados por la asociación Circolo Parasio.

Las Logge di Santa Chiara forman parte del Complejo Monástico que alberga, desde hace siete siglos, las monjas clarisas de clausura (exactamente desde 1668). Se trata de un largo pasillo cubierto desde el que tendrás una perspectiva alternada entre arcos y vistas al mar y que está apoyado en las murallas del S. XIV. En cambio, el convento es un edificio de estilo barroco. Su iglesia, iniciada en 1712 por Gregorio De Ferrari, se completó bajo la dirección de Giacomo Filippo Marvaldi. Alberga varias obras valiosas, entre ellas San Domingo Soriano y la Madonna de Domenico Fiasella, y la Madonna col Bambino e Santa Caterina del Conca. Ofrece espléndidas vistas panorámicas desde la mitad del promontorio di Parasio hacia el mar.

La Piazza del Duomo conecta el Borgo Parasio con via Felice Cascione, a través de un cruce conocido como «La Crociera», un típico punto de encuentro portorinés. Alrededor de la plaza, además del Duomo Basilica di San Maurizio, se encuentran el Teatro Cavour, el Cinema Centrale, el renovado «mercato coperto» y numerosas tiendas, cafés y bares.

El Duomo Basilica di San Maurizio fue construido en el S. XVIII y es la iglesia más grande de Liguria, además de un espléndido ejemplo neoclásico. Se alza en el lugar que San Leonardo indicó durante un famoso sermón de 1743 y para conmemorarlo, hay una estatua de bronce del santo justo en el exterior de la iglesia. Tiene una superficie total de 3000m2.  Es utilizada como catedral de las ciudades unificadas. Su interior alberga los restos de Paolo Girolamo Casanova (nacido en Porto Maurizio el 20 de diciembre 1676), un incansable fraile franciscano de los Ss. XVII y XVIII, proclamado San Leonardo a mediados del S. XIX y declarado patrón de los misioneros católicos a principios del S. XX. La tradición lo considera un importante impulsor del rito del Vía Crucis. También podrás admirar frescos, pinturas y esculturas del S. XIX.

El oratorio di San Pietro era originalmente una capilla de la Compagnia dei Mercanti y es el edificio religioso más antiguo de Imperia. Aunque no se sabe con certeza la fecha de su primera construcción, se estima que sobre el S. XII o XIII. Pasó a ser propiedad de las familias De Verdoris (en 1400) y Barla (en 1500), quienes la transformaron en capilla familiar. Desde 1559, pertenece a la Cofradía de los Disciplinanti di San Pietro. La actual data de una reforma del S. XVII, obra del arquitecto Semeria mientras que la fachada barroca, con su pórtico y escaleras laterales, es obra del maestro milanés Giovanni Bossetti en 1789. Las vistas desde su exterior son impresionantes.

Los palacios que ver en Porto Maurizio son: el Palazzo Lercari Pagliari, el Palazzo Gandolfo, el Palazzo Littardi, el Palazzo Acquarone, el Palazzo Gastaldi y el Palazzo Lavagna.

El Palazzo Lercari Pagliari es el palacio más hermoso que se puede admirar en Parasio y perteneció a las dos familias que llevan su nombre y es uno de los edificios más importantes del centro histórico.

El Palazzo Gandolfo es un edificio renacentista perteneciente a la noble familia homónima, recibió a Don Filippo di Borbone y su corte en 1745. Se encuentra en una de las plazas más pintorescas de Porto Maurizio.

El Portello del Soccorso es una pequeña puerta fortificada en las antiguas murallas, útil para comunicarse con el pueblo costero en caso de emergencia.

La Casa Natale di San Leonardo da Porto Maurizio está situada cerca de la chiesa di San Leonardo y conserva recuerdos de su vida. San Leonardo fue proclamado el patrón de Imperia el 26 de noviembre de 1991. Junto a la casa hay una íntima iglesia del S. XVII que está dedicada a él, decorada con rayas blancas y negras. La Compagnia di San Leonardo organiza actividades para la festividad del santo patrón y ofrece visitas guiadas gratuitas. Su nombre de nacimiento era Paolo Girolamo Casanova.

Otra es la Casa Natale de Giulio Natta, el científico que ganó el Premio Nobel de Química en 1963.

Junto al mar se encuentra la Passeggiatta degli Innamorati, que va desde Borgo Marina a Borgo Foce y tiene vistas al mar cristalino, entre playas de arena y rocas. Es un romántico paseo a lo largo del paseo marítimo, un sendero que serpentea entre el azul del mar y la típica vegetación mediterránea, con numerosos bancos en lugares pintorescos. Este apodo deriva de la romántica belleza del paisaje, que se puede admirar a lo largo del sendero que lleva el nombre de Domenico Mariani, un joven partisano de Imperia asesinado por los nazis a los 19 años. Se ha convertido en el lugar ideal para relajarse con un paseo por el paseo marítimo y disfrutar de un delicioso refrigerio en uno de los numerosos bares de la zona. De hecho, en los meses más cálidos, estos establecimientos también abren sus terrazas al aire libre con vistas al mar, a pocos pasos de las casas ligures de colores pastel y con vistas al promontorio de Parasio en el horizonte.

Borgo Marina es famoso por sus playas de arena fina, sus reconocidos restaurantes y su puerto deportivo, donde atracan barcos y yates internacionales durante todo el año. Antiguamente, las mercancías descargadas se transportaban al centro de la ciudad en carros tirados por caballos que pasaban por la actual Via Pirinoli. Hoy en día, la función comercial del puerto ha perdido importancia y, tras una serie de importantes renovaciones, los yates atracan en el nuevo «Molo Lungo» (Muelle Largo), lo que le da un aspecto mucho más elegante. Hay numerosos lugares pintorescos, por ejemplo, cerca del «Monumento ai Cape Horners», desde donde se puede disfrutar de una vista panorámica del promontorio de Parasio y las típicas casas ligures de Borgo Marina. Además, la zona cobra vida con los numerosos bares, heladerías y restaurantes que bordean el paseo marítimo. El interior del pueblo ofrece rincones característicos como la pequeña plaza dominada por la Capella di San Giovanni Battista construida entre los Ss. XII-XIII o la pintoresca Piazza Sant’Antonio.

Borgo Foce es un antiguo pueblo pesquero de casas de color pastel, un pequeño puerto y playas de guijarros que está situado en la desembocadura del río Caramagna, a los pies de Parasio. Vestigios de su pasado marítimo incluyen el pequeño puerto para gozzi (barcos pesqueros ligures), llamado así en honor al marinero Emanuele Aicardi. Ofrece vistas impresionantes y encantadores restaurantes de mariscos con agradables terrazas con vistas al mar.

Recomendaciones para fotografiar: vistas desde las Logge di Santa Chiara, sobre todo al atardecer. Otra que no te puedes perder es desde el Bastione del Miradore o dell’Ospedale que ofrece una espléndida vista panorámica del puerto deportivo y de Oneglia.

Recomendaciones de eventos: la Manifestazione delle velle d’epoca que se celebra en Borgo Marina cada dos años durante el mes de septiembre. Es una competición de veleros clásicos de todo el mundo. Sole e Vento con sus dos carreras de cometas. La Urban Down Hill. Las Notti in Borgo. La Fiera del libro. La «Notte Bianca di Bollicine».

Recomendaciones para comer: es mejor que te acerques a Imperia. Allí podrás probar los platos ligures en Oasi la Pizza, Antica Taverna, Pizzeria La Rustica, Aqua Marina, Restaurant Lorenzina Mare, Osteria dai Pippi, La Ribotta o en La Farina del Mio Sacco. Además, puedes optar también en Osteria Didù que está incluida en la Guía Michelín o incluso, si no te importa gastar un poco más, en la Lanterna Blu.

Platos Recomendados: el plato estrella es el aceite virgen extra que se extrae de las olivas Taggiasca.

Recomendaciones para dormir: en Imperia, podrás descansar en Villa Imperia, Cozy Italian Apartment, La Casetta di Giuci, Dal Patriarca, Leonardo Resort, Soggiorno Marino San Giuseppe o en House in Caramagna.

Recomendaciones para aparcar: no existe un área específica para dejar el coche, pero te recomiendo la zona de Borgo Marina y luego uses uno de los ascensores que te llevan a Borgo Parasio.

Recomendaciones para visitar en los alrededores: podrá visitar poblaciones como Dolcedo, Isolalunga y la ciudad de Imperia. Si te apetece, puedes también acercarte a la frontera y conocer ciudades como Niza o Mentón.

PIGNA

Pigna es una joya escondida y está enclavada entre los verdes valles del interior de Liguria (concretamente en el valle alto del Nervia) y las aguas cristalinas del mar de Liguria, un paisaje montañoso rodeado de bosques. Forma parte del Parco Naturale Regionale degli Alpi Liguri, un área protegida de aproximadamente 6000 ha que alberga varias Zonas Especiales de Conservación (ZEC) y Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), que protegen hábitats y especies vegetales y animales de alto valor medieval. Está galardonado como Bandiera Arancione del Touring Club Italiano. Su Centro Histórico, de un trazado radial, está caracterizado por estrechas calles empedradas coronadas por intrincados arcos entre las casas apiñadas y edificios señoriales con portales de pizarra. Los «chibi»  (que significa oscuro, lúgubre) son pasadizos o estrechos corredores que caracterizan la población que servían como vías de comunicación además de tener una función defensiva e incluso una forma ingeniosa de adaptación al entorno. La torre del campanario medieval se alza orgullosa en lo alto. Destaca la Piazza XX Settembre, también conocida como Piazza Vecchia, donde encontrarás la Loggia Medievale.

La Loggia Municipale fue construida en el S. XV y reconstruida en 1947, después de la guerra. Está ubicado en la Piazza XX Settembre y sus bóvedas están sostenidas por dos pilares bajos adornados con interesantes capiteles y dos columnas de piedra negra. Este edificio se encuentra en lo que antaño fue el corazón de la vida social del pueblo. Un cartel informativo en la Piazza Vecchia revela parte de la historia de Pigna. En la plaza, frente al Comune, era obligatorio que los cabezas de familia asistieran a todas las sesiones del parlamento municipal, especialmente durante las festividades de San Miguel, el Primero de Mayo y Todos los Santos. Es un balcón panorámico con vistas al valle. La loggia conecta la antigua zona del castillo con la majestuosa chiesa parrocchiale di San Michele.

Las iglesias que ver en Pigna son la chiesa di San Michele Arcangelo, la chiesa di San Bernardo, el oratorio di Sant’Antonio Abate situado en el centro histórico y que presenta una fachada barroca, el santuario della Madonna di Passoscio y las ruinas de la chiesa di San Tommaso.

La chiesa di San Michele Arcangelo fue construida en 1272, ampliada en 1450 bajo la dirección del arquitecto Giorgio de Lancia, también en el S. XVII y restaurada en 1965 que sacó a la luz valiosos detalles medievales. Es un importante ejemplo de arquitectura medieval. Está ubicada en la corazón de Pigna. Su fachada presenta un falso pórtico adornado con una estatua de San Michele y un rosetón de piedra. El campanario cuadrado sigue un estilo típico de los Valles Marítimos. Su interior, enriquecido con obras de arte y mobiliario sacro, consta de tres naves divididas por columnas redondas y octogonales adornadas con capiteles y basas de piedra negra tallada localmente. Alberga el políptico dedicado a San Michele, una obra maestra de Giovanni Canavesio en 1500. Esta obra se distingue por su riqueza de detalles, las numerosas figuras de santos representadas y el uso intensivo del color y el dorado.

La chiesa di San Bernardo fue construida a finales del S. XIV y principios del S. XV, probablemente sobre una estructura anterior, y restaurada entre 1935 y 1936. Estuvo cerrada durante muchos años y reabrió sus puertas en 1998. Desde sus inicios, la capilla se convirtió en un lugar de consuelo y refugio espiritual durante las noches del S. XV, cuando el acceso al pueblo era prácticamente imposible durante la noche, en la antigua ruta que se transportaba sal, pescado, especias (a la que se unían aceite, vino y castañas de la costa) y que conectaba Sanremo, Baiardo, Pigna, Saorgio y Tenda, una vía de comunicación entre la costa y su interior, el Calle de Roja, el Condado de Niza y el Bajo Piamonte y sus valles. Su interior destaca por los frescos sobre la Pasión y el Juicio Final de 1462 pintados por Giovanni Canavesio.

El santuario della Madonna di Passoscio, conocido también como santuario dell’Annunziata, fue construido en el S. XIII. Es un lugar de peregrinación y devoción. El convento adyacente alberga cientos de ex-votos, encargadas o donadas por los devotos habitantes de Pigna. A lo largo del camino que une Pigna con el edificio se encuentran quince pequeñas capillas dedicadas a las distintas etapas de la Passione di Cristo.

Las ruinas de la chiesa di San Tommaso fue fundada por monjes benedictinos en el S. XII y está situadas a los pies de la ciudad. Conserva solo vestigios de los ábsides, la fachada y la nave izquierda.

La Piazza Castello recibe su nombre por ser la ubicación del lugar donde se alzaba el castillo de la ciudad que fue construido entre los Ss. XII y XIII por los Condes de Ventimiglia. La plaza se distingue por su amplitud, rodeada de las casas que se desarrollaron alrededor del castillo. Esta plaza es el escenario ideal para las representaciones veraniegas en lengua vernácula, en el marco del Festival.

El Museo Etnografico «La Terra e La Memoria» fue inaugurado en 1995 y ampliado en 2021. El museo recrea en sus salas las principales actividades y profesiones además de la vida rural del S. XIX en el Valle del Nervia, una zona de gran importancia histórica y evocadores paisajes del norte de Italia. En la Sala 1 verás la ganadería ovina y destilación de lavanda donde se hace destacar la importancia de la ganadería ovina para la economía local. La Sala 2 habla de la Fe y la Vida Cotidiana donde se explora la profunda conexión entre la religiosidad y la vida cotidiana de los habitantes de Pigna y el valle del Nervia. La Sala 3 está dedicada a los artesanos donde se nos permite ver la habilidad y la destreza de los diversos artesanos que formaban parte de la comunidad como zapateros, carpinteros, herreros y otros oficios, tanto comunes como especializados. En la Sala 4 verás la Cosecha de Trigo, pilar de la agricultura local y elemento clave de la subsistencia. Observarás las herramientas que se usan durante el ciclo de vida del trigo, desde la siembra hasta la cosecha y su papel central en la dieta y la economía de la época. En la Sala 5 se habla del Aceite y del Vino, del cultivo de ambos productos demostrando que estos productos son elementos fundamentales de la dieta mediterránea y pilares de la economía local. El Museo, que permanece cerrado entre noviembre y finales de febrero, forma parte de un complejo museístico más amplio, que también incluye el «Museo del Cibo» y el «Museo della Lavanda».

Las Terme di Pigna eran ya conocidas en la época romana y durante la Edad Media por sus valiosas aguas termales aunque han estado olvidadas durante mucho tiempo y fueron revitalizadas en el S. XIX. Actualmente, aunque están cerradas por obras, son las únicas termas en funcionamiento en toda la región, aunque existieron otros establecimientos en la antigüedad. El agua sulfurosa y rica en minerales, brota del manantial de la Madonna Assunta a una temperatura que oscila entre 28ºC y 32ºC y se utiliza en el complejo termal para baños y lodos, tratamientos de inhalación y tratamientos específicos para trastornos circulatorios, respiratorios y musculoesqueléticos. Entre ellas se incluye un espléndido parque en el que se encuentra el Grand Hotel Pigna Antiche Terme, un edificio lujoso y acogedor que satisfará cualquier necesidad de tratamiento o relajación. Los tratamientos se dividen en: manipulativos-terapéuticos, bienestar psicofísico y tratamiento termales y de belleza mientras que los servicios que se ofrecen son fangoterapia, inhalaciones, aromaterapia, tratamientos con aguas minerales, balnoteriapia, talasoterapia, drenaje linfático, masoterapia y presoterapia.

El Ponte Medievale, también llamado Ponte delle Grazie fue construido en el S. XVI y es un ejemplo de arquitectura medieval, por su estructura de piedra y sus arcos.

Recomendaciones para fotografiar: vistas desde la Piazza Castello.

Recomendaciones de eventos: el Festival della Poesia y Commedia Intermelia. La Sagra del Fungo que se celebra a finales de septiembre. La Raviolata di San Tiberio se celebra el 10 de octubre.

Recomendaciones para comer: podrás probar los platos ligures en el Federico Lanteri all’Osteria Martini, Agriturismo Ca’ de Na, Sul Ponte, Ristorante dalle Ciuette, Rifugio Gola di Gouta o incluso probar uno incluido en la Guía Michelín como Ristorante Trattoria Terme.

Platos Recomendados: son estrellas de la población el Fagiolo bianco di Pigna y la Toma di Pecora Brigasca, ambos galardonados como Presidio Slow Food y la Oliva Taggiasca. También destaca el Gran Pistau di Buggio . Otros platos son la Capra e fagioli, el Coniglio alla ligure y los Raviore o Ravioli di Pigna que están rellenos con preboggion, una mezcla de hierbas silvestres. Sin olvidarnos del vino Rossese di Dolceacqua.

Recomendaciones para dormir: podrás descansar en La Paramira. Pero muy cerca de allí tienes también Casa Rubino – Bajardo en Baiardo; House in the Rock en Apricale; House of Artist, Casa Nadia, Monolocale Botte Gaia en Isolabona; Casa Victoria – Full Equipped Stone House, La Pecora Nera en Rocchetta Nervina;

Recomendaciones para aparcar: no existe ninguna área específica para aparcar.

Recomendaciones para hacer senderismo: el Anello di Pigna es una ruta de 6 horas. Podrás recorrer el Monte Grai, el Monte Toraggio y el Monte Pietravecchia, descritos como las «Piccole Dolomiti della Liguria». El hayedo de Rezzo, el bosque de Gerbonte, la sierra de Torraggio-Pietravecchia. Visita la Grotta dei «Rugli», son cuevas subterráneas que están ubicadas bajo el Monte Toraggio y que es perfecta para hacer espeleología.

Recomendaciones para visitar en los alrededores: podrás conocer la fracción de Buggio, las poblaciones de Bajardo, Apricale, Perinaldo, Isolabona, Dolceacqua, Seborga, Vallebona, Ospedaletti, Ventimiglia e incluso ciudades como Imperia. Y por qué no, cruza la frontera con Francia y descubre Niza o Mentón.