Seborga es un municipio de la provincia de Imperia que se encuentra enclavado en las colinas del oeste de Liguria, exactamente entre Bordighera y Sanremo. Lo curioso de esta antigua ciudad es que ha conservado su estatus de principado independiente, aunque ni Italia ni internacionalmente es considerado como tal. Giorgio Carbone, un apasionado de la historia que, desde los años 60, había defendido la independencia del Principado de Seborga, acabó convirtiéndose en el primer Príncipe de Seborga con el nombre de Giorgio I y negando la legitimidad de la anexión, manteniendo la teoría de que el Principado era una entidad independiente. Hoy en día es la Princesa Nina quien sigue comprometida con la misma lucha. Su moneda fue el Luigino, una moneda única, utilizada exclusivamente en el Principado de Seborga aunque tuvo una vida corta y cayó en desuso pero ha adquirido un gran valor, especialmente como moneda de colección. Su nombre inicial era «Castello delle Quattro Torri». Fue galardonado en 2009 con la Bandiera Arancione del Touring Club Italiano y también pertecene a la lista de los «Borghi più belli d’Italia». Bernardo de Claraval, fundador de la Orden del Temple nombró a los primeros ocho caballeros en 1117. Y fue él mismo quien quiso construir un pequeño lugar de culto en Seborga como recordatorio de su paso por el lugar. Posteriormente, en ese lugar se construyó la cappella di San Bernardo el Vecchio. El Centro histórico está caracterizado casas de piedras y estrechas callejuelas que serpentean alrededor de la parte más antigua de la ciudad.
En la Piazza Martiri Patrioti encontrarás el Belvedere Vittoria Delfanti. Desde aquí podrás disfrutar de una vista impresionante que abarca toda la zona: desde los valles hasta la Rivera Francesa e incluso el Principado de Monaco. Verás dos garitas blancas y azules con las banderas del Principado de Seborga que eran usadas como refugios para los centinelas, además de un cañón que fue donado a la ciudad en mayo de 2022 por el matrimonio alemán Michael y Sabine von Thielmann. De hecho, cada primer domingo de mes, alrededor de mediodía, se celebra una pequeña ceremonia con un disparo de bienvenida, a la que asisten varios Consejeros de la Corona y, si es posible, SAS la Princesa. Desde aquí se puede llegar a los Giardini del Gemellaggio, dedicados a la unión entre Seborga y L’Escarène, un encantador pueblo situado en el departamento de los Alpes Marítimos. En esta plaza podrás ver también el Monumento ai Caduti delle Guerre Mondiali, dedicado a quienes murieron durante la Primera y Segunda Guerra Mundial.
El otro mirador es el Belvedere Guido Seborga Scrittore, dedicado al periodista, poeta, pintor y hombre de letras Guido Seborga, seudónimo de Guido Hess. Desde aquí, se puede admirar un hermoso panorama de la costa que se extiende desde Liguria hasta la Riviera Francesa y el Principado de Monaco. Incluso se puede llegar a divisar Córcega en días despejados.
Otra de las plazas importantes de Seborga es la Piazza della Libertà. En una de las boutiques, que hoy está semiabandonada, hay un gran mapa del pueblo. Aquí era donde antiguamente donde se alzaban las cárceles.
Por último no podemos olvidarnos de la Piazza di San Martino a la que se llega desde la antigua Porta San Sebastiano y que era el antiguo claustro de la abadía. Esta plaza alberga la chiesa di San Martino y el Palazzo dei Monaci.
Las iglesias que ver en Seborga son la chiesa di San Bernardo il Vecchio, la chiesa di San Martino, el oratorio della Miracolosa Madonna di Alvenia, la cappella dei Cavalieri Templari y la grotta di Nostra Signora.
La chiesa di San Bernardo il Vecchio es una pequeña capilla de piedra que fue construida en el S. XIV y que está dedicada a San Bernardo de Claraval. Es una verdadera joya arquitectónica con preciosos frescos y obras de arte, entre ellas, una pintura del S. XVI que representa a San Bernardo con San Rocco, Santa Lucia y San Mauro, además de una estatua de madera del santo. Es aquí donde se celebran las ceremonias religiosas y políticas más importantes de la ciudad así como la coronación de los príncipes junto al cementerio. Esta capilla está vinculada con los Caballeros Templarios, en particular a la de Bernardo de Claraval, que fue quien designó en este lugar a los primeros Caballeros Templarios. Se dice que aquí está enterrado el fundador de la abadía. El cementerio está decorado con artísticos pavimentos y parterres. Junto a la iglesia encontrarás el Monumento a Giorgio I, Principe di Seborga, refundador del Principado de Seborga, inaugurado en 2023 con motivo del 60º aniversario de su investidura. También el Monumento agli Alpini di Seborga, de 1971, y está dedicado a los soldados Alpinos de Seborga caídos durante la Campaña de Rusia.
La chiesa di San Martino fue construida en 1615 diseñada por el arquitecto genovés Arturo Fieschi en estilo barroco. Es una pequeña joya de la arquitectura ligur. Fue elevada a parroquia en 1749. La fachada, también de estilo barroco y restaurada en 2006, consta de tres niveles y está decorada con frescos del Cristo Redentore y del Arcangelo Michele pintados A. Laura. El campanario fue construido en la segunda mitad del S. XVIII. En su interior, se encuentra un altar mayor dedicado a San Martino de Tours, que alberga una estatua de la Madonna Regina con il Bambino del S. XVI y dos altares laterales dedicados a la Madonna del Rosario y al Sacro Cuore. Las paredes están adornadas con obras del S. XVII (incluyendo dos pinturas que representan a San Sebastiano con Santa Petronila y San Martino con San Bernardo, respectivamente) además de estatuas de San Martino y San Sebastiano. También admirarás una Fonte Battesimale y un confesionario que flanquean la entrada. Hay un cementerio frente a la iglesia y en él se puede ver la cruz de los Caballeros Templarios.
El oratorio della Miracolosa Madonna di Alvenia está gestionado por una asociación religiosa de voluntarios que la mantienen abierta al público. Esta virgen es venerada como protectora de pescadores y marineros y ha sido objeto de numerosas leyendas e historias relacionadas con su supuesta capacidad para obrar milagros.
La cappella dei Cavalieri Templari es una pequeña capilla de piedra que está situada junto al camino que conduce al castillo. Es un interesante testimonio de la época en que los Caballeros Templarios estuvieron presentes en Liguria. Solo se puede visitar desde el exterior. Se dice que los Templarios conocían un gran secreto sobre la ciudad de Seborga, lo que los impulsó a proteger la zona con gran determinación.
La Grotta di Seborga, también llamada Grotta di Nostra Signora (en dialecto «a Crota da nostra Scignura») se redescubrió recientemente en una antigua cueva rodeada de olivos. Su entrada, excavada en la roca, indica que fue utilizada como pila bautismal por los monjes que habitaban el pequeño Principado. Esta cueva es fundamental por el lenguaje esotérico asociado con los monjes templarios, quienes se cree que utilizaron este lugar para sus ritos de purificación e iniciación y donde se cree que fueron bautizados los primeros cristianos. S.A.S. el Príncipe Giorgio I rindió un último homenaje a la Virgen cuando hizo colocar una estatua suya en la capilla.
El palazzo dei Monaci se ignora cuándo fue construido pero fue adquirido por los monjes en 1607 y vendiéndolo más tarde a la Casa di Savoia. Está situado junto a la chiesa di San Martino. Tiene una estructura medieval clásica con un pórtico bajo el cual se encuentra una pequeña fuente de agua potable y rodea el cementerio con su secuencia de arcos de medio punto. En su fachada podrás ver el escudo de armas y las insignias del Principado. Está adornado con efigies nobles y pórticos en tonos pastel. En la planta baja, el palacio cuenta con un amplio salón con una gran chimenea de pizarra (usada también como salón de baile a principios del S. XX) y en la viga horizontal de la chimenea se encuentra una placa con el escudo de armas del Cardenal de Vendôme y las flores de lis de Francia, junto con la frase en francés «Sebourge sois assurée que je quitte sans lament». Fue la sede del gobierno de los monjes abades que gobernaron Seborga durante aproximadamente 6 siglos, la Zecca (o Casa de la Moneda) donde se acuñaron los Luigini (la moneda del Principado) entre 1666 y 1687. También fue sede del Comune, escuelas infantiles y primarias hasta 1981 hasta que se trasladaron a su lugar actual. En la actualidad es una residencia privada.
La población de Seborga contaba con cuatro puertas originalmente: la Porta San Sebastiano al sur, la Porta del Sole, la Porta San Martino y una antigua puerta situada al norte de la que solo se conservan las bisagras.
Las Antiche Prigioni di Seborga sirvieron para albergar a unos 200 prisioneros a lo largo de los siglos de los cuales, ninguno fue condenado a muerte. En el año 954 d.C., el conde Guido di Ventimiglia cedió su feudo de Seborga a la abadía benedictina de la isla de Saint-Honorat, en Lérins. En aquella época, el abad, que también era príncipe de la abadía, tenía la facultad de juzgar y condenar a los culpables de delitos graves, incluida la pena de muerte, mediante el ius gladii et sanguinis. Los condenados a penas menores o a la pena de muerte eran encerrados en Seborga, en un lugar conocido como «Le Prigioni». Esto continuó hasta 1729, cuando el feudo fue vendido a la familia Saboya. En su interior, se conserva un pequeño banco y cadenas oxidadas que datan de hace varios siglos. Solo se pueden visitar desde el exterior.
El Museo dei Luigini – Collezione Minervini e Museo della Zecca está situado en Vicolo Chiuso. Está dirigido por Franco Murduano, Consejero de la Corona del Principado de Seborga y gestionado por Pro Seborga. Aquí podrás ver expuestos todos los Luigini del Principado, de las diversas emisiones realizadas, incluyendo la codiciada moneda de 7,5 luigini de 1995, hecha de una onza de plata 999, así como ejemplares de los extremadamente raros luigini de 1669 y 1671. Tendrás más información en los paneles explicativos que se encuentran dentro del museo. El Museo della Zecca exhibe maquinaria utilizada para acuñar luigini, incluyendo una prensa y un troquel de 1869.
También podrás disfrutar del Museo Strumenti Musicali que fue creado por el particular Giuliano Fogliarino, quien a lo largo de los años ha coleccionado innumerables instrumentos musicales de las formas más peculiares. En su interior, se pueden admirar más de 130 instrumentos musicales fabricados desde 1700 hasta la actualidad. Un testimonio único de la evolución de la música a lo largo de los siglos. La exposición está abierta al público todos los días excepto los lunes.
La Fattoria Didattica e Agriturismo Monaci Templari se encuentra en antiguas granjas que pertenecieron a los monjes templarios. En la actualidad produce productos orgánicos y mimosa y es conocida por haber redescubierto una antigua variedad de tomate típica de Seborga: el «Pomodoro Nero di Seborga». La casa rural también cuenta con una pequeña granja escuela donde los niños pueden aprender sobre los animales y observar cómo se lleva a cabo la producción agrícola tradicional. La propiedad también cuenta con la mencionada pila bautismal, utilizada para los ritos monásticos.
El resto de monumentos que ver en Seborga son: el Monumento a Umberto I, Re d’Italia que está ubicado a la entrada de la ciudad y que fue inaugurado en 1920 y el Monumento a Bernardo Leone, sindaco di Seborga de 1954.
Recomendaciones para fotografiar: impresionantes las vistas desde el Belvedere de Vittoria Delfanti y desde el Belvedere Guido Seborga.
Recomendaciones de eventos: la Festa di San Bernardo se celebra el 20 de agosto; la Fioritura della Mimosa entre febrero y marzo.
Recomendaciones para comer: podrás probar los platos ligures en Osteria del Coniglio, Ristorante Marcellino’s o en Agriturismo Monaci Templari.
Recomendaciones para dormir: en Seborga no hay alojamientos económicos, pero cerca de aquí tienes también La Maison des Huskys en Sasso di Bordighera; O Recanto en Vallebona; Bona A Vui Rooms en Soldano; Casa della Nonna, Residence dell’Angelo, Affittacamere Le Palme, en Ospedaletti; La Taverna tra gli ulivi en Perinaldo; Sogno di Riviera en San Remo o en Casa Nicole con spiaggia privata RDA Luxury en Bordighera.
Recomendaciones para aparcar: no hay un área específica para dejar el coche.
Recomendaciones para visitar en los alrededores: podrás recorrer Ventimiglia, Dolceacqua, Perinaldo, Apricale, Rocchetta Nervina, Ospedaletti, Sanremo, Bordighera e incluso conocer ciudades como Imperia. Y… por qué no… cruzar la frontera y pasear por Niza o Mentón.